Liderazgo femenino por @juliomayol

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Ha llegado el momento del liderazgo femenino en sanidad. Y cuando uno dice esto, hay mucha gente que empieza a pensar en el número de mujeres en cada uno de los puestos dentro del organigrama, en las cuotas, o la posibilidad de que ellas puedan “ejecutar” su liderazgo.

¡No! Esa manera de pensar responde al modelo de “liderazgo masculino”, vertical, impositivo, “ejecutable”, en el que las prestaciones son más importantes que los resultados conseguidos.

El tipo de liderazgo no es un modelo exclusivo y excluyente, determinado por el género. De hecho, el  liderazgo masculino ha sido brillantemente representado por algunas mujeres a lo largo de la historia.

Empezando por lo primero, todas las personas  debemos tener acceso a las mismas oportunidades, disfrutar de los mismos derechos y estar sometidas las mismas exigencias. Una vez reconocido lo que no puede ser de otra forma y  defendida la justa implementación, mi propuesta es que de lo femenino no sólo esperemos sino que exijamos algo más.

Las mujeres deben desarrollar una visión alternativa para solucionar los problemas que el liderazgo masculino no ha sido capaz de afrontar, tanto en la sanidad en particular como en la sociedad en general. Pero no basta con eso. Luego tienen que exponerla, convencer y enseñarnos el camino.

Que las mujeres alcancen puestos directivos en el sistema es condición necesaria, pero no suficiente, para que surja un potente liderazgo femenino que sea capaz de transformarnos.

Julio Mayol

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Una cuestión de influencia

Sin ánimo de ser reiterativo quiero darle las gracias a Patricia por invitarme a su casa, a su espacio de pensamiento, de reflexión, de expresión.

Es una especial responsabilidad o al menos así lo siento porque escribir un artículo del estilo de lo que me pide lo es.

Empezaremos por la base, por los cimientos, el liderazgo o al menos el liderazgo en el mundo sanitario no es una cuestión de genero si no una capacidad para generar influencia.

Digo esto por dos obviedades, ya no solo el mundo de la enfermería si no el mundo sanitario está mayoritariamente formado por mujeres y si a géneros nos tenemos que referir, al genero masculino nos debiera hacer reflexionar.

Por otra parte a una persona que lleva más de veinte años trabajando con mujeres, el hecho del liderazgo masculino o femenino es una cuestión más de influencia que de genero.

El liderazgo es una cuestión de inspiración, carisma, consideración y estimulación intelectual e influencia a los miembros del equipo.

El líder más eficiente, será aquel que consiga influir más en las personas de su entorno.

Podemos mandar, podemos organizar, diseñar, planificar, desarrollar estrategias pero solo la capacidad de influir será lo que nos haga diferente y realmente brillar.

Influir es meterse en el propio ADN de las personas, de la organización, del pensamiento individual y colectivo que es lo que hace que los equipos de trabajo pongan en marcha los mecanismos que dirigen su actitud hacia el alto rendimiento.

Antiguamente un líder imponía su criterio basado en una relación de superioridad para con su grupo, lo que habitualmente no devolvía grandes resultados, a pesar de que todavía vemos ejemplos de este estilo de liderazgo y muchos de ellos en el mundo sanitario, muy gremial y politizado lo que genera ineficiencia y perdidas de potencial en términos de resultados.

Las organizaciones más eficientes, las organizaciones sanitarias más eficientes muestran un matiz diferente, la capacidad de influencia que generan sus lideres en las personas.

Y dicho todo esto tengo que reconocer que voy a ser políticamente incorrecto y probablemente entre en conflicto de intereses porque voy a hablar desde el corazón, voy a mencionar a personas que quiero y admiro a nivel personal y profesional, voy a hablar de las tres personas que conforman lo que soy a nivel profesional y es posible que a nivel personal y por tanto de las personas que tienen capacidad de influencia sobre mi.

Voy a hablar de lideres influyentes de presente y futuro, mencionaré a las tres personas que reúnen tres de las características básicas al menos de lo que conforma mi pequeño mundo:

  • Talento
  • Carisma
  • Formación

En  primer lugar quiero mencionar a Carmen Ferrer Arnedo, enfermera, como bien me hizo saber cuando la conocí.

Esto no es exacto ya que la primera vez que la vi, la vi desde la lejanía, la admiración y el respeto sin saber muy bien qué decir para no resultar maleducado, irreverente o molesto.

Pero hay un momento en que valoras que nada tienes que perder presentándote y mucho en términos de conocimiento y das el paso a presentarte decir quién eres y la admiración y respeto que sientes por la persona y en este caso la profesional.

Recuerdo ese día dado que fue el día en el que muchas cosas en mi entorno profesional y personal comenzaron a cambiar.

Ese día gane sobretodo una amiga, una amiga capaz de detectar el momento  en el que estás y ayudarte de mil formas.

Carmen, es la visión. La visión de la enfermería y del pensamiento enfermero.

Carmen es la gestora cercana, la que baja al fogón, al taller, la que le coge el pulso a la organización por lo que le cuenta su equipo de colaboradores, que es toda la organización. ¿No se acerca esto a la dirección de personas? Ojalá muchos comprendieran este concepto, que se puede combinar este concepto sin ofendidos y sin ser paternalistas.

Todas sus acciones todos sus pensamientos están siempre y permanentemente centrados en el paciente, a ellos se dedica en cuerpo y alma.

Personalmente, no conozco a nadie, a ninguna enfermera que mantenga esta coherencia de discurso y que lo defienda hablando con enfermeros asistenciales o con los políticos de turno.

Sabe y tiene meridianamente claro que por responsabilidad con las enfermeras hay ocasiones en las que debe pronunciarse, marcar posición y camino poniéndose al frente no como una visionaria mesiánica si no como una simple enfermera que tiene claro por donde debe caminar la profesión ¿Esto no es liderazgo?

Esto la ha dotado de un gran carisma y reconocimiento ya no solo en el mundo de la enfermería, si no en el de la sanidad en general. Aunque bien es verdad que no en todos los colectivos o sectores gustan por igual sus palabras.

Carmen tiene una visión muy clara sobre la cronicidad, la dependencia y cual es el papel y la posición que deben jugar las enfermeras, para ello trabaja.

Carmen es maestra de pensamiento y liderazgo enfermero, Carmen mi maestra.

En segundo lugar me gustaría mencionar a otra enfermera y líder, me gustaría a Soledad Gallardo Bonet.

Soledad representa el talento enfermero, el talento gestor con mayúsculas, diría que es el mayor talento en gestión sanitaria que me he cruzado, muchos y muchas de los que hablan de profesionalización debieran fijarse en ella.

Al referirnos a Soledad debemos conocer que hablamos de una enfermera más allá de la enfermería. ¿Qué quiero decir con esto? Que su valor, su conocimiento y la brillantez profesional que posee trascienden del mundo de la enfermería.

Tómate un café con ella, medio, y sabrás a que me refiero.

No recuerdo el día que la conocí, ni el día que descubrí ante quien me encontraba creo que ha sido una osmosis lenta producida durante todos estos años. Si recuerdo el día que me contó el nombramiento para su último puesto (el que ocupa actualmente), recuerdo la risa, la alegría y alguna lágrima que provocó. Ella misma me bajo de la nube.

Soledad es de las de dar lecciones más allá de primero de gestión, generosa, siempre con la mano tendida y con una atención anticipatoria y discreta a todas tus necesidades sean las que sean… Puedo dar fe de ello.

Es gestora de necesidades, de las que practica un liderazgo desde la concreción, ideas claras y con una brillantez para explicarlas y hacerse entender increíble.

Soledad es la del modelo de gestión de rodearse de los mejores, en la conformación de sus equipos de trabajo lo intenta, ahora cuidado si te atreves a formar parte de su próximo equipo… tendrás delante de ti a la mejor.

Me considero afortunado por compartir “Comité de Bienvenida” porque como amiga es un 11 y como enfermera, enfermera gestora siempre hay una lección o dos que aprendes junto a ella, siempre hay un camino alternativo, una solución a los problemas.

Por último me gustaría mencionar el futuro, me gustaría hablar de gestión y gestoras de mañana.

De un mañana que espero que llegue pronto.

Quiero hablar en tercer lugar de una enfermera “sin galones” pero con la fusión de talento, visión y capacidad de liderazgo de las dos personas a las que he mencionado anteriormente, porque ella es la suma de las dos.

Para cerrar este artículo quiero mencionar a Silvia Pérez González. Enfermera. Silvia es la enfermera de mayor talento y visión estratégica que he visto desde que práctico la enfermería, el mayor talento de planificación en gestión enfermera o sanitaria aún no porque nadie le dio la oportunidad. 23 años como decía siendo profesional de la enfermería, que ya son unos cuantos,  me han dado lugar a hablar con muchas enfermeras, lo que me da una muestra suficientemente representativa (al menos para mi) para realizar estas afirmaciones.

No hace mucho tiempo que una gestora, una enfermera gestora de las grandes también, me dijo: “Una organización no se puede permitir tener a Silvia donde está, donde está hace un gran servicio, pero el paciente se merece que esté en otro lugar, dándoles otro servicio”.

Silvia suele decir que  “Para ser un líder y referente enfermero no es necesario estar al frente de una organización, no es necesario  dirigir ningún grupo, liderar es una cuestión de influencia y para influir se puede hacer desde cualquier lugar de la organización”.

¿Esto no es en si una lección de liderazgo?

Probablemente una de las más grandes.

Cuando compartes mucho tiempo con una persona lo extraordinario pasa a ser normal. Por ello para mi es cotidiano oír a hablar de planificación, de diseño estratégico, de formulas alternativas que harían nuestras unidades de enfermería, nuestras organizaciones sanitarias más eficientes y por otra parte más saludables para los que las habitamos.

Recuerdo un día en el que me despertó del letargo vacacional para analizar pormenorizadamente la gestión del proceso de atención del restaurante en el que nos encontrábamos, un restaurante para más de 500 personas y donde efectivamente llamaba la atención el proceso de trabajo. Una pregunta quedó desde aquel día. ¿Te imaginas que la enfermería pudiéramos trabajar con la eficiencia con la que lo están haciendo aquí?

Se refería a la ausencia de mudas en el desarrollo del trabajo. ¿A cuántas mudas se enfrenta el personal de enfermería diariamente? ¿muchas, pocas?.

Hablar de gestión con Silvia es ver la aplicación práctica de todo eso que llevamos años estudiando, hablar con ella de gestión es descubrir que donde para mi y para muchos hay un muro, para ella hay una escalera para saltarlo.

Antes o después veremos a Silvia tomando decisiones dentro de alguna organización sanitaria, buenas decisiones.

Podría seguir hablando de todas ellas o de algunas más… pero creo que ya he abusado bastante de la hospitalidad de Patricia por eso quiero despedirme dándole las gracias por invitarme a su casa y a la de todos los que la leen semana a semana.

Gracias.

Alberto González García

 

Algo mejor – Relato niñas de Chibok


13 de abril de 2016
Abro los ojos asustada. Mi respiración entrecortada sobrepasa los murmullos del viento. Oscuridad. Eso es todo lo que perciben mis ojos. El latido de mi corazón se acelera, creyendo que estoy atrapada; pero recobro la compostura al tener la certeza de que ha sido una pesadilla. Aun así, el miedo y la angustia siguen vigentes. No concilio el sueño de nuevo, ya que mis pensamientos no lo permiten. La mente es demasiado inteligente como para obviar  que no es una pesadilla cualquiera; es un sueño que recuerda aquel oscuro día, donde todo dio un giro de tuerca y acabó convirtiéndose en un infierno.

14 de abril de 2014
El cansancio me vencía poco a poco, pero aun así me sostuve e intenté permanecer despierta. El día siguiente empezábamos los exámenes y necesitaba repasar. Allí, en Chibok, empecé mi carrera como estudiante, junto con otras casi trescientas niñas más. Sinceramente, me sentía muy afortunada por ir a la escuela, ya que sabía de algunas chicas a las que no se lo permitían. En algunas religiones veían mal la educación femenina.
A mí la religión me sorprendía. No la entendía. Miraba a mis padres, cristianos, que acudían a misa cada domingo, y a mi amiga Hauwa, con ese peculiar velo que de vez en cuando le cubría  el cabello, y no veía la diferencia. Aquí, en Nigeria, ocurrían a menudo conflictos entre ambos grupos religiosos. ¿Por qué no podían existir dos dioses? ¿Por que no podían no existir? ¿Por qué no podía cada uno elegir sobre quien tener fe? Hace ya tiempo, replantee estas preguntas a mis padres. Quedaron tan sumamente escandalizados, que me hicieron jurar que jamás repetiría lo que había dicho. Sin embargo, esto no cambió mi manera de pensar.
-Alika, ¿todavía estás despierta?-me preguntó Hauwa con voz somnolienta y los ojos todavia cerrados- Deberías dormirte ya, si no mañana no rendirás los suficiente.
-Tranquila, estoy recogiendo ya.
Ella se acomodó la almohada, y mediante un largo suspiro volvió de nuevo al mundo de los sueños.
Hauwa tenía razón. Rozaban ya las once y media. Terminé de ordenar todos mis apuntes y me dispuse a entrar en la cama.
Pero entonces me llamó la atención.
-Hauwa. Hauwa despierta. He escuchado un ruido.
Y entonces entré en pánico. Me aterrorizó oírlo: Allahu Akbar.

En el colegio se percibía un extraño silencio. El miedo nos paralizó a todas. Allí nos rodeaban un centenar de militantes armados. No había ni rastro de los guardias que nos protegían, nadie nos ayudó. El fuego secó las lágrimas que rodaban por mis mejillas cuando la biblioteca comenzó a arder. Vi mi futuro, mi sueño, mi esperanza convertirse en ceniza mientras ellos decían: “Boko Haram”, ( la educación occidental es pecado).

Nos empujaron hacia unos camiones, y todas fuimos, obedientes. Ya nos habían dejado muy claro que quien intentase escapar moría.
Le di la mano a Hauwa, y ella me la apretó con fuerza.
La oscuridad angustiaba y nos encontrábamos al final de la fila. A nuestra derecha, dos militantes hablaban entre ellos.
Nos miraron y gritaron: no hay más sitio, debéis ir andando.
Caminamos sin descanso. Solo parábamos a dormir en lugares horribles y abandonados. No teníamos esperanzas de escapar. Al principio del trayecto dos niñas saltaron del camión, y consiguieron huir; pero otras no tuvieron tanta suerte. Algunas fueron atropelladas por el vehículo, a otras les pegaron un tiro.

Pasaron los días, y seguíamos cautivas. Ya había fallecido una niña por una mordedura de serpiente, y otras tantas se encontraban enfermas. Nos daban de comer una vez al día, una especie de maíz seco, que escasamente nos proporcionaban.
Durante el tiempo en el que fuimos presas de Boko Haram, nos convertimos en esclavas. Nos obligaron a limpiar y cocinar, y éramos violadas numerosas veces al día. A algunas las casaron o fueron vendidas como esclavas sexuales en el mercado negro, y muchas otras se encontraban embarazadas. Nos obligaron a convertirnos al islam y a aprendernos parte del Corán de memoria, amenazándonos de muerte si no lo hacíamos. Y así pasaron los días, las semanas, los meses, y nadie fue en nuestra busca.

Una mañana, mientras ordenaba una de las estancias del campamento, un militante irrumpió en la sala y tiró de mí sin dar más explicaciones. De esta manera, agarrada por un brazo, fui dirigida a un lugar apartado. No me encontraba sola, allí estaban cuatro chicas más, entre ellas Hauwa. Me colocaron bruscamente a su lado, y uno de ellos, que parecía de alto cargo se dirigió a nosotras:
-Vais a acudir al mercado de Potiskum este mediodía. Allí detonaréis estos explosivos.
-¿Pero, y dónde nos refugiaremos?- una de las niñas, no mayor de nueve años, miraba con los ojos desorbitados a los hombres armados. Ellos se rieron, la agarraron y le colocaron un pesado cinturón sobre sus pequeñas caderas.
Presas del pánico nos subieron a un camión oscuro y frío. No podíamos negarnos, si lo hacíamos nos esperaba un destino mucho peor: nos enterrarían vivas. Abracé a Hauwa, esperando que el camino hacia el mercado no terminase nunca. Pero no fue así. El vehículo frenó violentamente, y nos sacaron casi a rastras de él.
El mercado se encontraba lleno de gente que iba de aquí para allá con sumo alboroto. Allí nos dejaron, y fueron a ocultarse.
Sabía que no podíamos hacerlo, que no debíamos matarnos matando. Miré a mi mejor amiga, y comprendí que compartíamos la opinión. Sin embargo no podía decir lo mismo de las otras dos chicas. Una de ellas estaba convencida de que no había opción si era lo que Alá deseaba.  Y la pequeña se encontraba en tal estado de angustia, que su mano temblorosa hizo que inconscientemente pulsara el detonador. Comenzaron a sonar pitidos. Ella se paralizó y nos miró con la cara desencajada. En ese momento supe que debíamos huir.
Hauwa y yo empezamos a correr hasta que la explosión nos tiró al suelo.
-¡Corre!- grité a mi amiga -¡Corre Hauwa!
Nos levantamos y avanzamos desesperadamente buscando una salida. Al poco oímos el segundo estruendo. Corrimos más rápido, pero acto seguido fui consciente de que mi amiga se desplomaba detrás de mí. Me di la vuelta rápidamente y vi la parte superior de su vestimenta cubierta de un rojo carmesí.
-¡Que te pasa! ¡Por favor aguanta, por favor! ¡Despierta! ¡Hauwa levántate! No me dejes, te lo suplico. ¡No me dejes por favor!
Lloré con todas mis fuerzas, con desesperación, con ira, con incertidumbre. En la primera explosión, un trozo de metal había salido disparado, dándole de lleno en el pecho, haciéndola perder demasiada sangre.
¿Por qué estos seres macabros pretendían instaurar la fe mediante el miedo y la muerte? De esta manera solo se produce rechazo; la compasión, la solidaridad y la bondad es lo que te hace creer, amar.

Yo llevaba los explosivos todavía pegados al cuerpo, y necesitaba deshacerme de ellos cuanto antes. Pero tenía miedo, no sabía cómo desconectarlos y temía que se detonasen por error. Así que anduve, durante mucho tiempo. Hasta que divisé un coche del ejército. Exhausta, deshidratada y hambrienta les pedí ayuda.

13 de abril de 2016.
Mañana hace dos años que los militantes entraron en mi escuela. Dos años, y todavía se desconoce el paradero de 219. No solo no se ha conseguido, sino que ni si quiera se ha intentado. La gente piensa que ya no se puede hacer nada, que hay que afrontar el hecho que esas niñas no van a volver.
Y yo, alojada en un campamento de refugiados, con heridas que ningún médico puede curar, digo que aquellos que lo piensan son tan inhumanos como los que nos secuestraron. Esas niñas, si siguen vivas, seguirán sufriendo. No se puede hacer oídos sordos a tal injusticia, a tal atrocidad. Todas ellas merecen elegir su futuro, ser libres, vivir. Mi cautiverio terminó hace varios meses, pero sigo siendo presa del recuerdo, de la angustia por saber que todo aquello no se ha acabado para muchas de esas niñas. Hay que actuar, ¿cómo? Todavía lo desconozco. Pero sé que es necesario toda la colaboración posible, porque el bienestar global nos incumbe a todos; por ellas, por nosotros, por la humanidad en su totalidad.
#BringBackOurGirls

Lourdes López Larrey (una gran mujer de 15 años)

Las Enfermeras somos las líderes en Cuidados

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Liderar no es tarea sencilla.

Mucho se habla últimamente por todas partes sobre liderazgo, estilos de liderazgo, liderazgo enfermero, empatía y liderazgo, tipos de líder…..Este blog es de hecho referente de líderes femeninas en Sanidad, cada artículo y cada invitado que aquí escribe nos dejan auténticas lecciones y ejemplos de cómo liderar, cómo superar barreras, enfrentarse a miedos, a dificultades….todo en base a una gran experiencia profesional, por lo tanto esto yo no puedo superarlo.

Pero ya que Patricia me ha dado la oportunidad de escribir en “su casa” quiero compartir con vosotros una reflexión al hilo del liderazgo, ese que podemos ejercer tú y yo en nuestro trabajo diario, sí compañeras y compañeros, me habéis leído bien. Todos somos líderes, tenemos que ser líderes en nuestra labor diaria, pero necesitamos  algo muy importante:

“Tienes que encontrar tu motivo personal”

Leí esta frase en un artículo de LinkedIn recientemente y en seguida me acordé de la charla sobre Liderazgo en Cuidados de Doris Grinspun a la que tuve la suerte de asistir el pasado mes de Octubre cuando vino a mi hospital. Con su alegría, con su fuerza y con su acento latinoamericano, Doris empezó su ponencia con las siguientes palabras:

“La labor enfermera no es otra cosa que apoyar y ayudar a las personas a mantenerse sanas y ayudar a los enfermos. Siempre se ha considerado que Enfermería es amor, dulzura, compasión…pero esto viene innato con la Enfermera y forma parte de nuestra naturaleza. Enfermería es mucho más, es conocimiento, sabiduría, atención al paciente 24h los 365 días del año. Tenemos el privilegio de estar con el paciente cada segundo. Hagamos por tanto una reflexión, los recursos en Sanidad están desaprovechados. Enfermería es la fuerza social, tiene la posición adecuada para ganarse la confianza de la sociedad, por lo tanto debería destacar más su liderazgo.”

Y aquí viene cuando hay que preguntarse por “mi motivo personal” para ganarme esa confianza de la población y demostrar mi valía, mi sabiduría, mi trabajo diario, mis conocimientos. Pero si nos dedicamos a trabajar como “robots” cumpliendo funciones, sin explicar lo que hacemos, sin demostrar lo que sabemos, sin dar sentido a nuestros cuidados, sin actuar basadas en la evidencia, sin investigar… entonces sólo destacará nuestro amor, nuestra compasión, nuestra empatía… que son fundamentales para aportar humanidad a los cuidados y es muy necesario de hecho, pero lo demás también es importante y es lo que nos diferenciará y lo que de una vez nos hará visibles.

Porque esa visibilidad que deseamos tiene que darla el paciente, porque es nuestra razón de ser, porque con él estamos 24h al día durante 365 días al año. Fijaos si tenemos oportunidades para visibilizar nuestra profesión, pero para ello, “hay que encontrar mi motivo personal para diferenciarme” y para sentirme “líder” de lo que hago.

Enfermería es una labor de amor, una labor de conocimientos, cuenta con profesionales de salud confiables y respetados, nadie mejor que nosotros conoce los cuidados del paciente y su proceso. Por lo tanto, estaremos siendo visibles y liderando los cuidados cuando en cada proceso, en cada técnica y en cada cuidado, impliquemos al paciente y le expliquemos lo que estamos haciendo. De esta manera, el paciente verá la fuente de conocimientos que tenemos y ellos nos harán las mejores líderes de cuidados y las más visibles del mundo.

Para ello debemos empezar a trabajar siempre con evidencia, con guías y protocolos estandarizados y revisados, implicándonos en la investigación y en la formación continua. Debemos dejar atrás “el siempre se ha hecho así” y salir de nuestra zona de confort, pero claro, lo difícil no es saber lo que tengo que hacer, lo difícil es hacerlo.

Y ahora os vuelvo a hacer la misma reflexión:

¿ Cuál es mi motivo personal? y sobre todo ¿por qué quiero hacerlo? ¿por qué quiero lograrlo?

Sin una razón de peso personal no haremos nada, por muchos líderes increíbles que tengamos, por muchas charlas de motivación que hagamos, nada será suficiente si nosotras mismas no nos creemos que “somos la fuerza social para transformar el sistema”. Y que de líderes Enfermeras vamos sobrados, líderes en las redes también, lo que faltan son líderes de “trinchera” de las que luchen en el campo de batalla del día a día, pero que sin un colectivismo y una unión de todos nunca veremos el cambio que todos queremos.

Doris insistió que “en España nos sobran líderes, tenemos muchos, pero nos falta creérnoslo, lanzarnos y actuar desde nuestras unidades, buscar en nuestro interior aquello que nos apasiona (nuestro motivo personal) y poner todas nuestras fuerzas en ello, eso y una “píldora de coraje” y llegaremos lejos, muy lejos”.

Se puede decir más alto, pero no más claro, y lo dice una de nuestras líderes Enfermeras a nivel mundial, por lo tanto ahora te toca a ti buscar en tu interior tu motivo, tomarte la “píldora del coraje” y sentirte líder de trinchera, porque de nosotras depende el cambio y hasta aquí hemos llegado. Una Nueva Enfermería ya está en marcha, luchemos para que nos conozcan como “las líderes en cuidados” que es lo nuestro.

Teresa Pérez

@DUEdevocacion

Blanca Fernández-Lasquetty Blanc: cada vez me gusta más mi profesión

BLANCA FDEZ LASQUETTY

No puedo empezar sin describir la suerte de haber conocido recientemente a dos perlas de mujeres del ámbito sanitario: una de ellas es la autora de este célebre blog que nace con el objetivo de visibilizar a las mujeres que han logrado romper los techos de cristal, comprometidas a evidenciar de una vez por todas que “este mundo logre mirar por lo que somos capaces de aportar, defendiendo la igualdad intelectual”.

Mi agradecimiento a ti Patricia por dejarme que me estrene como Guest Blogger y permíteme retomar esa frase para hacer alusión a una mujer con un conocido apellido y a quien le corresponde un merecido reconocimiento.

Hablo de una de las enfermeras con más experiencia en gestión y que además tiene las características personales de un buen líder por ser una persona “en permanente aprendizaje, en formación continua, en asimilar las experiencias de otras personas, del estudio de disciplinas distintas, de la pregunta y de la inquietud, como decía Hoffer continuamente aprendiendo para el mundo de mañana porque el de hoy ya pasó” (Blog de Gestión de Enfermería http://www.gestiondeenfermeria.com/liderazgo-de-enfermeria-ii/ )

Ella, es una de las enfermeras referentes y líder en sanidad, que más se ha comprometido con la enfermería y en estos últimos años desde la Comunidad de Castilla-La Mancha:

Blanca Fernández-Lasquetty Blanc

Diplomada Universitaria de Enfermería por la Escuela Salus Infirmorum, Madrid.

Experto Universitario en Gestión de Servicios de Enfermería por la UNED.

Máster en Ciencias de la Enfermería por la Universidad de Alicante (120 ECTS, dos años) donde transcribo con sus palabras “lo disfruté y lo sigo disfrutando, es una de las mejores formaciones que he hecho por conocer de manera más profunda el conocimiento enfermero”.

Máster en Investigación de enfermería (60 ECTS) por la Universidad de Alicante.

Grado de Enfermería en la Universidad Europea de Madrid.

Y doctoranda por la Universidad de Alicante.

Inicia su andadura profesional en Medicina Interna del Hospital Universitario Ramón y Cajal, hospitalización del Hospital Universitario Puerta de Hierro y fue desde el Hospital de La Princesa, donde, tras obtener plaza fija y tras tres años en Urgencias, emigra en comisión de servicios al Hospital General La Mancha Centro y fija su residencia en Alcázar de San Juan, tras los pasos de su marido.

Es en Atención al Paciente donde arranca su andadura en la nueva Comunidad; en poco tiempo es nombrada por el director de enfermería del hospital, como supervisora en una de las unidades más conflictiva por entonces, Traumatología, donde asume el reto como cargo intermedio; es entonces cuando quiere avanzar en el conocimiento de la gestión iniciando toda su preparación postgrado; a los dos años, obtiene el nombramiento de supervisora en el Área Asistencial siendo pionera en crear cultura de cuidados unificando registros, utilizando metodología enfermera y lenguaje normalizado, responsable del departamento de Formación-Docencia e Investigación y finalmente culminar como Subdirectora de Enfermería. Durante estos 14 años de gestión Blanca es galardonada por entidades sociales por su apoyo inconmensurable https://cosasdealcazardesanjuan.wordpress.com/tag/blanca-fernandez-lasquetty/ .

Autora de dos páginas web con dos premios: “Taller de taxonomía enfermera” http://www.taxonomiaenfermera.com/pag/importancia_lenguajes.html cuya página ha sido y es un apoyo para alumnos de enfermería y profesionales con inquietudes en metodología enfermera http://www.castillalamancha.es/actualidad/notasdeprensa/una-supervisora-del-hospital-la-mancha-centro-recibe-un-premio-nacional-de-enfermer%C3%AD-inform%C3%A1tica

Y Enfertrauma: http://enfertrauma.es/ portal especializado en Traumatología enfermera que nace a partir de su experiencia como supervisora en esta especialidad donde se recupera el material documental necesario que permite a los profesionales encontrar información sobre protocolos, planes de cuidados, costes y dispositivos específicos, entre otros recursos http://www.castillalamancha.es/actualidad/notasdeprensa/una-enfermera-del-hospital-de-alc%C3%A1zar-de-san-juan-premio-de-la-seei-la-mejor-p%C3%A1gina-web-personal

Ambas webs son premiadas en la VII y IX Edición de los Premios de la Sociedad Española de Enfermería Informática e Internet (SEEI), como mejor página de enfermería, reconocidas distinciones de carácter nacional.

Es autora de varias publicaciones como el Manual de “Introducción a la Investigación en la Enfermería”. http://www.redaccionmedica.com/noticia/las-enfermeras-vemos-al-paciente-en-su-contexto-6288

Y coordinadora del libro ‘Cuidados al Paciente con alteraciones Traumatológicas y Ortopédicas’, con participación de 60 profesionales de toda España http://www.lanzadigital.com/news/show/sociedad/blanca_fernandez_lasquetty_coordinadora_de_una_obra_de_consulta_de_traumatologia/21837/

Y de “Aplicación de los lenguajes normalizados NANDA, NOC-NIC” https://issuu.com/aherreramolina63/docs/libro_nanda_noc_nic

E “Introducción a la investigación en enfermería”, http://www.biblioteca.enfermeria21.com/producto/introduccion-a-la-investigacion-en-enfermeria/

Investigadora de un proyecto con Fondo de Investigación Sanitaria con el “Estudio experimental para determinar la eficacia y seguimiento del momento y emplazamiento para el rasurado quirúrgico”.

Congresista con varias ponencias y comunicaciones. Autora de varias publicaciones.

Vocal de la Asociación Nacional de Directivos de Enfermería (ANDE) por Castilla La Mancha.

E impulsora y responsable en la red internacional como centro comprometido con la excelencia para los cuidados enfermeros con la finalidad de implantar guías de Buenas Prácticas y compartir experiencias con otros hospitales a nivel mundial, prácticas que se basan en las directrices planteadas por la Asociación de Enfermeras de Ontario (Canadá), cuya aplicación determina la calidad asistencial de los equipos de Enfermería.
http://www.europapress.es/castilla-lamancha/noticia-hospitales-cuenca-mancha-centro-albacete-participan-red-mundial-centros-comprometidos-excelencia 20131123121122.html
Si además la conoces, seguro que te habrá dicho “cada vez, me gusta más mi profesión”

Ese liderazgo despuntará donde quiera que esté, su inquietud por conocer, su pensamiento creativo, su optimismo, su habilidad de hacer crecer la Enfermería porque seguro que así de fiel seguirá desde su reciente puesto en la consulta de hematología del Hospital General La Mancha- Centro porque ya lo dijo ella, le encanta estar con los pacientes y nunca renegó volver a la asistencia.

http://www.redaccionmedica.com/noticia/las-enfermeras-vemos-al-paciente-en-su-contexto-6288&previo=7598234578

 

Nuria de Argila Fernández-Durán

Raquel Rodriguez Llanos. Premio Mujer y Salud 2016

Raquel Rodríguez Llanos

 

Una mujer luchadora, trabajadora y siempre comprometida con las mujeres y con la profesión enfermera.

Raquel Rodríguez Llanos ha sido reconocida con el Premio Cáceres con Nombre de Mujer 2016, en la Categoría Mujer y Salud. Un premio muy merecido para la máxima representante de la Enfermería de Cáceres, al ostentar desde hace año y medio la Presidencia del Ilustre Colegio Oficial de Enfermería de Cáceres y que demuestra día a día su liderazgo y afán de progreso.

Raquel es Enfermera, Máster en Ciencias de la Enfermería y gracias a su Tesis Doctoral “Personal de Enfermería y Absentismo Laboral en el Servicio Extremeño de Salud. Análisis desde la Perspectiva de Género”, por la que obtuvo la calificación de Sobresaliente “Cum Laude”, es Doctora en Enfermería.

Raquel ha sabido adaptarse a las nuevas posibilidades que ha adquirido la enfermería con la adaptación al Espacio Europeo de Educación superior, llegando de nuevo al máximo nivel de formación.

La gestión, faceta tremendamente importante en enfermería, por ser el colectivo más numeroso en las instituciones sanitarias, el que consume el mayor volumen de recursos materiales, que trabaja en equipos interdisciplinares, el profesional más cercano al paciente, con una visión más amplia e integral de la persona, es otro de los logros de Raquel. Porque ha ido avanzando progresivamente en los puestos de gestión, desde enfermera asistencial a Supervisora de Unidad, Supervisora de Área, Subdirectora de Enfermería y Coordinadora de Enfermería.

Con una amplia formación en gestión, Máster en Dirección de Organizaciones Sanitarias, Titulada en Gestión Empresarial, entre otras, que le ha permitido asumir estas responsabilidades y demostrar siempre su gran labor por sus resultados.

Raquel, por ello es también Vocal de la Asociación Nacional de Directivos de Enfermería (ANDE), de la Comunidad de Extremadura, colocándose de nuevo como la máxima representante de la Gestión Enfermera en su Comunidad y también a nivel nacional.

Actualmente es Responsable de Atención al Usuario del Área de Salud de Cáceres, del Servicio Extremeño de Salud, porque está convencida y siempre ha defendido tanto los derechos de los trabajadores como de los pacientes y usuarios y este Servicio le permite trabajar en ambos sentidos.

Escuchar los problemas de los usuarios y conocer de primera mano sus experiencias es un privilegio, porque a las enfermeras nos interesa conocer no solo las estadísticas sino también la vivencia de los que viven la experiencia y a partir de ahí, tomar decisiones para mejorar y ofrecer una atención excelente a los ciudadanos.

Y el discurso de los usuarios,  también le permite conocer las debilidades y las fortalezas, las amenazas y las oportunidades de las instituciones y sus profesionales y trabajar con ellos en el camino de la excelencia.

Raquel es sobre todo una mujer trabajadora, comprometida, líder, agradecida, innovadora, participativa y sobre todo una gran persona.

Ama la enfermería y eso se nota, está convencida de que el esfuerzo y trabajo son el motor para seguir avanzando y ella es un gran ejemplo.

Tantos años de profesión le han aportado mucha experiencia, mucho conocimiento, mucha sensibilidad, pero sobre todo mucha ilusión por seguir haciendo crecer a la profesión enfermera.

Su visibilidad es importante para nosotras, porque demuestra que las enfermeras tienen conocimientos, habilidades y actitudes para asumir cargos relevantes en las Instituciones Sanitarias, para participar en la toma de decisiones estratégicas y para contribuir al diseño de la sanidad del futuro, una sanidad universal, justa y sostenible. Porque la sanidad del futuro no es hegemónica de una profesión u otra, sino de las personas responsables en su proceso de salud, de las personas capacitadas para dirigirla y de la responsabilidad de toda la población.

 

Blanca Fernández-Lasquety Blanc

Enfermera

Vocal de la Asociación Nacional de Directivos de Enfermería (ANDE) en Castilla-La Mancha

¿Talento sin género? Por un liderazgo plural

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Cuando hace unos días, Patricia Alonso – una gran profesional preocupada (y apasionada) por la excelencia y la mejora continua – me invitó a que escribiera una entrada para su blog “Balance for Business”, me sentí confundido y halagado a la vez. ¿Qué podía aportar yo a este interesante proyecto con el que se pretende poner en valor el innegable talento femenino?

Y me puse a pensar en su propuesta mientras escuchaba la canción “Pretty Hurts” de Beyoncé. La letra empieza así: “Mamá dijo: Tú eres una chica bonita. ¿Qué hay en tu cabeza? No importa…Lo que llevas es lo único que importa”. ¿Acaso no es ese – lo superficial, la apariencia, la preponderancia del cuerpo sobre la mente – un estándar social que sigue vigente? Es verdad que la artista se muestra crítica con esos estereotipos de belleza (aunque paradójicamente viva de y para ellos) y pone en evidencia la continua utilización de la mujer como objeto, como mercancía, como transacción, en los concursos de Miss Universo (lamentablemente, en todo el ámbito laboral) con todo lo que se oculta detrás (trastornos de la alimentación, dependencias, depresión, abusos, prostitución y un largo etcétera) pero no es suficiente.

Y la canción continúa: “No tengo ningún médico ni píldora que pueda eliminar el dolor.. es mi alma la que necesita cirugía…” En el vídeo promocional, el presentador de la gala hace su pregunta a Beyoncé/Miss: The first question: ¿What is your aspiration in life? A lo que ella responde: It’s a great question. Y, tras un momento de duda, contesta: To be happy. Ser feliz, esa es una de las aspiraciones del ser humano, con independencia de su género. Afortunadamente, las mujeres son mucho más y muchas más que, con todo el respeto que me merece, aspirantes a miss mundo o princesas en busca de príncipes azules que las vengan a salvar.

Pero, además de ser felices, los seres humanos buscamos el reconocimiento. Así, Patricia habla en su blog de un liderazgo más plural e incluyente más allá del género. Un liderazgo de las personas. Diserta sobre si ser pro mujer es ser anti hombre o viceversa y me hace recordar una conferencia a la que me invitó mi buena amiga Paqui, directora de la Concejalía de la Mujer de una gran ciudad metropolitana de la Comunidad de Madrid. Y seguro que, al leer esto, alguno (o alguna) pensará que es un absurdo que existan Concejalías de la Mujer en los ayuntamientos españoles (o Ministerios de Igualdad, o listas paritarias en las convocatorias electorales). Y el debate, aunque la crisis económica mundial lo haya arrinconado a un segundo plano, sigue plenamente vigente hoy: ¿Son necesarias medidas de discriminación positiva para acelerar el proceso de empoderamiento de la mujer? Yo creo, sinceramente, que sí. En esa conferencia, mi amiga planteaba varias reflexiones. La primera: frente a una idea de lucha de géneros, la igualdad debe ser cosa de hombres y mujeres y ambos deben ir de la mano en ese proceso. Para ello, la educación desde la escuela (y en los hogares) se convierte en una herramienta fundamental. La segunda: desterrar conceptos de superioridad de un género sobre otro frente a la constatación de una diversidad que enriquece, desterrar la idea de la “super woman” como madre, esposa (o pareja), ama de casa, amiga, trabajadora, etc.. perfecta cuando, en realidad, lo que se da es un exceso de cargas y responsabilidades en ellas mientras sus compañeros varones parece que pueden y deben centrarse en sus carreras profesionales. Frente a esa realidad, debemos apostar por compartir roles y tareas en todos los ámbitos, tanto públicos como privados. Y, por último, mantener la discriminación positiva en aquellos espacios en los que sea necesario, con todas las garantías legales y el respeto a los derechos y libertades que nos hemos otorgado. Una sociedad democrática, moderna y avanzada no puede aceptar la idea de que – como escuché a algún político – “la paridad es una parida”; sin necesidad, por supuesto, de caer en la tentación de reducir ese valor al absurdo de las anécdotas (miembros y miembras, reinas magas….) que no hacen sino desviar el foco de lo verdaderamente importante: el talento no entiende de género. Estoy convencido: nuestras sociedades no pueden permitirse el lujo de desperdiciar el talento femenino.

Y es que la mujer no lo ha tenido nada fácil en la incorporación al mercado laboral en igualdad de condiciones. Me viene a la memoria el ejemplo de mi amiga Natalia, geóloga experta en obras civiles, cuando me contaba que aún más duro que el hecho de que un grupo de más de cincuenta operarios a su cargo aceptaran que ella era su jefe, en la impermeabilización de una presa en el sur de Atlas; era que, por ser mujer, en su compañía era relegada mientras eran promocionados compañeros más mediocres o que recibiera promesas futuras a cambio de aceptar una invitación a intimar con cualquier pretexto. Lo lamentable es que lo que le ha ocurrido a esta altamente cualificada profesional no es un hecho aislado.

Llama la atención que, en pleno siglo XXI, cuando más del 60% del total de los graduados universitarios son mujeres, apenas un 20% de las cátedras universitarias están ocupadas por mujeres y la igualdad no llegaría hasta el año 2046 según un interesante artículo publicado en el diario 20 Minutos que nos abre los ojos sobre los “micromachismos”, la “segregación horizontal” y el “paternalismo” como formas de discriminación sutil. http://www.20minutos.es/noticia/2649288/0/catedraticas-mujeres/universidad-educacion/academicas-discriminacion/

O, también, como recoge Balance for Business, apenas entre un 10% y un 16% de los puestos directivos en España están ocupados por mujeres (en algunas grandes compañías españolas hay una única mujer sentada en sus consejos de administración). Y en el ámbito directivo sanitario los datos tampoco resultan alentadores.

Queda, pues, mucho camino por recorrer para que el talento no entienda de género y el liderazgo sea plural. La buena noticia es que juntos, hombres y mujeres, podemos hacerlo realidad. Con pasión, con pedagogía y con convicción. ¡Adelante, Patricia, no estáis solas!

Nicolás Díaz-Toledo es Coordinador de Responsabilidad Corporativa del Hospital Clínico San Carlos de Madrid