No se puede tener todo, ¿o quizá si?

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Llevo días reflexionando sobre algunos de los motivos por lo que se invierte el porcentaje de mujeres a lo largo del ascenso profesional en las diferentes profesiones sanitarias. Carreras en las que, desde hace ya tiempo, más de un 70% de las estudiantes son mujeres, y en las que sin embargo, estas ocupan puestos de responsabilidad en menos de un 30% de los casos.

Tras meses escribiendo semanalmente sobre ello, de una forma u otra, la gente termina dándote su opinión al respecto, incluso te llegan artículos, que aunque de hace algún tiempo, ya abordaban el tema en profundidad en nuestro país. Hoy quiero compartir algunas de estas opiniones, aunque lo que realmente me gustaría es conocer la opinión de aquellos que estáis ahí, al otro lado.

  • “To think manager is to think male” (Schein, 1989) “A las mujeres os falta ambición y liderazgo. Pecáis de buenísimo, de hagamos las cosas por consenso, etc y al final lo que necesitamos son jefes que tomen decisiones y eso a vosotras os cuesta”

No pretendo dar réplica a cada una de las frases que he escuchado, aunque es cierto que hace unas semanas escribía una entrada sobre las ventajas de incorporar otros modelos de liderazgo a nuestras empresas. Aún así, no es menos cierto que no es suficiente con incorporar a una mujer a los comités de dirección. Se necesita más masa crítica para que lleguen a escucharse, o a no ignorarse, opiniones y puntos de vista diferentes, cosa que parece razonablemente difícil si está una mujer sola, aunque sólo sea por aquello de donde fueres… Tenéis esa entrada en la que hablaba de los beneficios de la diversidad aquí.

  • Una opinión comentada fundamentalmente en el ámbito de la enfermería: “si en algún momento hay que sacrificar una carrera en la pareja para que el otro miembro progrese, es frecuente que sea la de la mujer porque muchas veces, o bien es la que menos gana, o bien se valora la posibilidad de aprovechar ese posible “parón” profesional para tener hijos. Tras eso, reincorporarse es más complicado”.

  • “En algún momento hay que tener los hijos y eso te pasa factura profesional”. Si no los tienes al principio crees que no te posiciones de forma adecuada y pierdes la oportunidad de encontrar “tu sitio”. Si esperas a tenerlos cuando ya “estás posicionada” pierdes la oportunidad de “desarrollar tu carrera”, porque habitualmente se interpreta que para promocionar es necesario “estar siempre disponible” y los vínculos familiares se ven como obstáculos a la disponibilidad.

Y yo me sigo planteando, ¿será que realmente los hijos son solo de sus madres? Seguimos pensando en programas de conciliación familiar pensados en las mujeres, en “feminizar los horarios” como leíamos hace apenas unos días… Deberíamos desarrollar programas pensados para ambos progenitores, fomentar una cultura profesional que infravalore el presentismo y ponga en valor aspectos relacionados con la visión que te da la capacidad de tener una vida más completa: trabajo, familia, amigos y otras inquietudes.

Lo bueno es que las generaciones que vienen empiezan a tener más claros algunos de estos aspectos. Cada vez se habla más de competencias, y estas incluyen muchos otros aspectos no exclusivamente laborales: iniciativa, creatividad, optimismo, gestión del tiempo, gestión de la atención, gestión del estrés, autocrítica, autoconocimiento, mejora personal, autocontrol, toma de decisiones, equilibrio emocional e integridad. Aspectos todos ellos que se desarrollan de forma extraordinaria en el mundo de las relaciones desinteresadas, es decir fuera del ámbito profesional, por lo que probablemente desarrollar estos otros campos empiece a ser necesario para ser mejores laboralmente hablando.

A propósito de aspectos relacionados con estas opiniones, también escribí un post hace ya unos meses.

Y tú, ¿cuál crees que es el motivo por el que siguen existiendo los “Techos de cristal” incluso en las profesiones más feminizadas?

Tu opinión nos importa a todos. Porque es importante abrir debates y analizar preguntas y respuestas, porque en aspectos relacionados con la igualdad de género, como en tantas cosas, es necesario recordarnos a diario que si no actuamos como pensamos, terminamos pensando como actuaremos y justificando aquello que no nos paramos a pensar.

¡Feliz semana!

Patricia A-Fdez

Buscando el equilibrio…

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A pesar, de que cada día es mayor el porcentaje de mujeres que estudian una carrera relacionada con el mundo de la Salud, es cierto que quizá sigan siendo una minoría a la hora de alcanzar puestos de responsabilidad. Sin embargo, esto poco a poco se va superando y ya hay muchas mujeres que consiguen superar las trabas y dificultades que todos conocemos.

Hoy Alfredo López se ha reunido con Marta Villa. Una de estas mujeres que, un día, decidió compaginar su trabajo de enfermera con sus estudios de Dietética y Nutrición y, gracias a ello, posteriormente, surgió el blog de Nutrición y vida sana ComeconSalud.com, del que es cofundadora.

AL: Hola Marta, ¿qué te llevó a estudiar Dietética y Nutrición después de haber estudiado ya una carrera sanitaria como Enfermería? ¿Y cómo surgió la idea de crear el blog?

MV: Realmente siempre me interesó el mundo de la Nutrición. Debido a la profesión que tengo, he tenido oportunidad de ver la importancia de una dieta equilibrada para alcanzar y mantener la salud y al mismo tiempo he visto, desgraciadamente con más frecuencia de lo esperado, cómo muchas personas han puesto en peligro incluso su vida por alcanzar lo que consideraban su peso ideal. Cuando estás cerca de la gente puedes ver que la Educación Sanitaria es imprescindible y, hoy día, gracias a Internet, podemos llegar a muchas personas y aportar nuestro pequeño granito de arena para fomentar hábitos de vida saludables.

AL: Eres una de las fundadoras de este blog, has escrito el libro: “La Dieta Antiedad. Cómo mantenerse joven por dentro y por fuera” (Arcopress) y trabajas como enfermera. ¿Cómo consigues compaginar todo?

MV: Supongo que como el resto de las mujeres que trabajan tanto dentro como fuera de casa. No considero que haga nada especial porque me encanta mi trabajo. Fue por vocación que estudié Enfermería y también fue la vocación lo que me llevó a estudiar Dietética y Nutrición, así que me considero muy afortunada, a pesar del cansancio. Sin embargo, he de reconocer que el auténtico mérito es de mi familia: mi marido y mis hijos, que siempre me han apoyado en todas y cada una de mis iniciativas.

AL: ¿Vuestro blog trata sobre dietas o sobre cómo adelgazar? ¿No puede ser, quizá, contraproducente?

MV: Rotundamente no. Una de nuestras principales preocupaciones desde el principio fue concienciar a la gente de que el peso saludable no es el de la extrema delgadez, y que la salud y la calidad de vida se basan en una dieta equilibrada combinada con ejercicio, no en dietas hipocalóricas tremendamente restrictivas. Como mujer, creo firmemente que debemos luchar por conseguir aceptar que cada persona tiene un tipo de cuerpo que debe amar y cuidar. Afortunadamente no somos todos iguales, pero todos podemos alimentarnos bien y estar sanos, a la vez que disfrutamos de la comida y somos felices.

 

AL: ¿Crees que el papel de la mujer en el medio sanitario seguirá siendo cada vez más relevante? ¿Cómo lo ves en el futuro?

MV: Creo que el papel de la mujer a la hora de alcanzar y desempeñar puestos de responsabilidad es imparable, tanto en el medio sanitario como en la sociedad en general. Cada vez las mujeres estamos más preparadas y dispuestas a luchar por cumplir nuestros sueños y objetivos, a la vez que los hombres están educados para vivirlo con naturalidad. Yo afortunadamente puedo verlo en mis hijos y sus compañeros; por fin su generación ha crecido y se ha formado en la igualdad de hombres y mujeres.

Y así concluye la charla con Marta Villa, como ella dice, una apasionada de su Captura de pantalla 2016-05-28 a las 22.43.42profesión, la Enfermería y una enamorada de la Nutrición, pero sobre todo una mujer afortunada por poder compaginar sus dos trabajos con su vida familiar.

Alfredo López

Blog: http://comeconsalud.com

Twitter: http://twitter.com/comeconsalud

No permitas que lo esencial sea invisible

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Esta semana no hablaré de una profesional sanitaria, hablaré de muchas. Hablaré de aquellas profesionales que desempeñan con gran responsabilidad puestos que quizá nunca lleguen a considerarse “de responsabilidad”.

Hablo de las miles de profesionales, tanto asistenciales como no asistenciales, que jamás figurarán con nombre individual en los organigramas de las instituciones, pero que muestran a diario ser capaces de establecer un liderazgo basado en un excelente desempeño.

Hablo de brillantes carreras dedicadas a la asistencia, a los cuidados, a las tareas con trasfondo no asistencial, pero que habitualmente no sigue las vías de reconocimiento formal. Hablo de miles de informes, miles de planes y proyectos y que, día tras día, permiten generación tras generación crecer en habilidades y competencias, que son imprescindibles para el desarrollo coherente de nuestra profesión y el sentido del sistema sanitario. Carreras dedicadas a una labor poco visible desde lejos, pero imprescindible para que otros profesionales puedan hacer esas otras tareas mucho más visibles y reconocidas formalmente por las instituciones y la propia sociedad.

Después de muchos post dedicados a brillantes profesionales con nombre propio, creo que era el momento de escribir sobre los otros modelos de profesionales brillantes, que desarrollan “carreras paralelas” hoy por hoy no reconocidas. Profesionales que nunca quisieron desarrollar su profesión en otros planos o que, tras navegar por distintos escenarios, decidieron volver voluntariamente a estar entre bambalinas.

Porque si todos fuésemos iguales, que si todos quisiésemos ser el mismo número o el mismo color, estos números o estos colores perderían su valor a falta del complemento de todos los demás.

Y es que quizá lo único realmente importante sea tener la posibilidad de escoger, de combinar competencias y desempeño de la forma que más se adapta a la persona y a las necesidades, por qué no cambiantes, del momento, para evitar fracasos, en ocasiones disfrazados de grandes éxitos profesionales.

Hoy mi reconocimiento es para todas aquellas profesionales que día tras día nos enseñan que hay muchas formas de triunfar y tener éxito, porque al final, el mayor éxito consiste en ser feliz, y la clave de la felicidad está en querer lo que haces y no a la inversa. ¡Feliz semana!

Patricia A-Fdez

Una cuestión de influencia

Sin ánimo de ser reiterativo quiero darle las gracias a Patricia por invitarme a su casa, a su espacio de pensamiento, de reflexión, de expresión.

Es una especial responsabilidad o al menos así lo siento porque escribir un artículo del estilo de lo que me pide lo es.

Empezaremos por la base, por los cimientos, el liderazgo o al menos el liderazgo en el mundo sanitario no es una cuestión de genero si no una capacidad para generar influencia.

Digo esto por dos obviedades, ya no solo el mundo de la enfermería si no el mundo sanitario está mayoritariamente formado por mujeres y si a géneros nos tenemos que referir, al genero masculino nos debiera hacer reflexionar.

Por otra parte a una persona que lleva más de veinte años trabajando con mujeres, el hecho del liderazgo masculino o femenino es una cuestión más de influencia que de genero.

El liderazgo es una cuestión de inspiración, carisma, consideración y estimulación intelectual e influencia a los miembros del equipo.

El líder más eficiente, será aquel que consiga influir más en las personas de su entorno.

Podemos mandar, podemos organizar, diseñar, planificar, desarrollar estrategias pero solo la capacidad de influir será lo que nos haga diferente y realmente brillar.

Influir es meterse en el propio ADN de las personas, de la organización, del pensamiento individual y colectivo que es lo que hace que los equipos de trabajo pongan en marcha los mecanismos que dirigen su actitud hacia el alto rendimiento.

Antiguamente un líder imponía su criterio basado en una relación de superioridad para con su grupo, lo que habitualmente no devolvía grandes resultados, a pesar de que todavía vemos ejemplos de este estilo de liderazgo y muchos de ellos en el mundo sanitario, muy gremial y politizado lo que genera ineficiencia y perdidas de potencial en términos de resultados.

Las organizaciones más eficientes, las organizaciones sanitarias más eficientes muestran un matiz diferente, la capacidad de influencia que generan sus lideres en las personas.

Y dicho todo esto tengo que reconocer que voy a ser políticamente incorrecto y probablemente entre en conflicto de intereses porque voy a hablar desde el corazón, voy a mencionar a personas que quiero y admiro a nivel personal y profesional, voy a hablar de las tres personas que conforman lo que soy a nivel profesional y es posible que a nivel personal y por tanto de las personas que tienen capacidad de influencia sobre mi.

Voy a hablar de lideres influyentes de presente y futuro, mencionaré a las tres personas que reúnen tres de las características básicas al menos de lo que conforma mi pequeño mundo:

  • Talento
  • Carisma
  • Formación

En  primer lugar quiero mencionar a Carmen Ferrer Arnedo, enfermera, como bien me hizo saber cuando la conocí.

Esto no es exacto ya que la primera vez que la vi, la vi desde la lejanía, la admiración y el respeto sin saber muy bien qué decir para no resultar maleducado, irreverente o molesto.

Pero hay un momento en que valoras que nada tienes que perder presentándote y mucho en términos de conocimiento y das el paso a presentarte decir quién eres y la admiración y respeto que sientes por la persona y en este caso la profesional.

Recuerdo ese día dado que fue el día en el que muchas cosas en mi entorno profesional y personal comenzaron a cambiar.

Ese día gane sobretodo una amiga, una amiga capaz de detectar el momento  en el que estás y ayudarte de mil formas.

Carmen, es la visión. La visión de la enfermería y del pensamiento enfermero.

Carmen es la gestora cercana, la que baja al fogón, al taller, la que le coge el pulso a la organización por lo que le cuenta su equipo de colaboradores, que es toda la organización. ¿No se acerca esto a la dirección de personas? Ojalá muchos comprendieran este concepto, que se puede combinar este concepto sin ofendidos y sin ser paternalistas.

Todas sus acciones todos sus pensamientos están siempre y permanentemente centrados en el paciente, a ellos se dedica en cuerpo y alma.

Personalmente, no conozco a nadie, a ninguna enfermera que mantenga esta coherencia de discurso y que lo defienda hablando con enfermeros asistenciales o con los políticos de turno.

Sabe y tiene meridianamente claro que por responsabilidad con las enfermeras hay ocasiones en las que debe pronunciarse, marcar posición y camino poniéndose al frente no como una visionaria mesiánica si no como una simple enfermera que tiene claro por donde debe caminar la profesión ¿Esto no es liderazgo?

Esto la ha dotado de un gran carisma y reconocimiento ya no solo en el mundo de la enfermería, si no en el de la sanidad en general. Aunque bien es verdad que no en todos los colectivos o sectores gustan por igual sus palabras.

Carmen tiene una visión muy clara sobre la cronicidad, la dependencia y cual es el papel y la posición que deben jugar las enfermeras, para ello trabaja.

Carmen es maestra de pensamiento y liderazgo enfermero, Carmen mi maestra.

En segundo lugar me gustaría mencionar a otra enfermera y líder, me gustaría a Soledad Gallardo Bonet.

Soledad representa el talento enfermero, el talento gestor con mayúsculas, diría que es el mayor talento en gestión sanitaria que me he cruzado, muchos y muchas de los que hablan de profesionalización debieran fijarse en ella.

Al referirnos a Soledad debemos conocer que hablamos de una enfermera más allá de la enfermería. ¿Qué quiero decir con esto? Que su valor, su conocimiento y la brillantez profesional que posee trascienden del mundo de la enfermería.

Tómate un café con ella, medio, y sabrás a que me refiero.

No recuerdo el día que la conocí, ni el día que descubrí ante quien me encontraba creo que ha sido una osmosis lenta producida durante todos estos años. Si recuerdo el día que me contó el nombramiento para su último puesto (el que ocupa actualmente), recuerdo la risa, la alegría y alguna lágrima que provocó. Ella misma me bajo de la nube.

Soledad es de las de dar lecciones más allá de primero de gestión, generosa, siempre con la mano tendida y con una atención anticipatoria y discreta a todas tus necesidades sean las que sean… Puedo dar fe de ello.

Es gestora de necesidades, de las que practica un liderazgo desde la concreción, ideas claras y con una brillantez para explicarlas y hacerse entender increíble.

Soledad es la del modelo de gestión de rodearse de los mejores, en la conformación de sus equipos de trabajo lo intenta, ahora cuidado si te atreves a formar parte de su próximo equipo… tendrás delante de ti a la mejor.

Me considero afortunado por compartir “Comité de Bienvenida” porque como amiga es un 11 y como enfermera, enfermera gestora siempre hay una lección o dos que aprendes junto a ella, siempre hay un camino alternativo, una solución a los problemas.

Por último me gustaría mencionar el futuro, me gustaría hablar de gestión y gestoras de mañana.

De un mañana que espero que llegue pronto.

Quiero hablar en tercer lugar de una enfermera “sin galones” pero con la fusión de talento, visión y capacidad de liderazgo de las dos personas a las que he mencionado anteriormente, porque ella es la suma de las dos.

Para cerrar este artículo quiero mencionar a Silvia Pérez González. Enfermera. Silvia es la enfermera de mayor talento y visión estratégica que he visto desde que práctico la enfermería, el mayor talento de planificación en gestión enfermera o sanitaria aún no porque nadie le dio la oportunidad. 23 años como decía siendo profesional de la enfermería, que ya son unos cuantos,  me han dado lugar a hablar con muchas enfermeras, lo que me da una muestra suficientemente representativa (al menos para mi) para realizar estas afirmaciones.

No hace mucho tiempo que una gestora, una enfermera gestora de las grandes también, me dijo: “Una organización no se puede permitir tener a Silvia donde está, donde está hace un gran servicio, pero el paciente se merece que esté en otro lugar, dándoles otro servicio”.

Silvia suele decir que  “Para ser un líder y referente enfermero no es necesario estar al frente de una organización, no es necesario  dirigir ningún grupo, liderar es una cuestión de influencia y para influir se puede hacer desde cualquier lugar de la organización”.

¿Esto no es en si una lección de liderazgo?

Probablemente una de las más grandes.

Cuando compartes mucho tiempo con una persona lo extraordinario pasa a ser normal. Por ello para mi es cotidiano oír a hablar de planificación, de diseño estratégico, de formulas alternativas que harían nuestras unidades de enfermería, nuestras organizaciones sanitarias más eficientes y por otra parte más saludables para los que las habitamos.

Recuerdo un día en el que me despertó del letargo vacacional para analizar pormenorizadamente la gestión del proceso de atención del restaurante en el que nos encontrábamos, un restaurante para más de 500 personas y donde efectivamente llamaba la atención el proceso de trabajo. Una pregunta quedó desde aquel día. ¿Te imaginas que la enfermería pudiéramos trabajar con la eficiencia con la que lo están haciendo aquí?

Se refería a la ausencia de mudas en el desarrollo del trabajo. ¿A cuántas mudas se enfrenta el personal de enfermería diariamente? ¿muchas, pocas?.

Hablar de gestión con Silvia es ver la aplicación práctica de todo eso que llevamos años estudiando, hablar con ella de gestión es descubrir que donde para mi y para muchos hay un muro, para ella hay una escalera para saltarlo.

Antes o después veremos a Silvia tomando decisiones dentro de alguna organización sanitaria, buenas decisiones.

Podría seguir hablando de todas ellas o de algunas más… pero creo que ya he abusado bastante de la hospitalidad de Patricia por eso quiero despedirme dándole las gracias por invitarme a su casa y a la de todos los que la leen semana a semana.

Gracias.

Alberto González García

 

Referentes Sanitarias entre los premios a Las Top 100 Mujeres Líderes en España

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Y aunque mis planes para el post de hoy eran otros, no podíamos pasar esta noticia de largo: varias Referentes Sanitarias del Blog BalanceForBusiness figuran entre las candidatas a los Premios Las Top 100 Mujeres Líderes en España.

Son modelos de referentes en el sector sanitario, que han logrado hacerse un sitio en categorías relevantes en estos destacados premios al liderazgo femenino español.

No negaré mi satisfacción, pero es que además, para mí, esto refuerza la idea de que la visibilización de modelos en nuestro campo profesional es necesaria: necesitamos tener referentes a los que AD-mirar. Referentes que sean modelos que muestren que es posible diseñar nuevos caminos, romper techos de cristal y demostrar que la diversidad enriquece los proyectos, hecho que se logra pensando en el talento, en el desempeño y las competencias, que sólo pueden ser entendidas desde la búsqueda del #talentoSINgénero.

Pero es que además, confío en que este reconocimiento anime a muchas otras profesionales a sentir que el camino no pasa solamente por ser gente extraordinaria, sino que lo realmente importante es hacer cosas extraordinarias, esas pueden hacerse desde cualquier sitio y de mil maneras diferentes.

Mi enhorabuena a las candidatas y feliz semana!

Patricia A-Fdez

 

Repasamos a nuestras candidatas escogidas para los Premios:

En la categoría de Académicas e Investigadoras: Elena Gazapo

Elena Gazapo es Decana de la Facultad de Ciencias Biomédicas y de la Salud de la Universidad Europea de Madrid. Su profesionalidad y valía convirtieron a la Facultad que lidera en una referencia en la comunidad universitaria. Entre sus programas más destacados figuran títulos oficiales como el Grado en Medicina, con marcado enfoque internacional o el Grado en Biotecnología, que permite a los alumnos obtener una Doble Titulación con la University of California Riverside y optar a puestos de trabajo en EEUU, logrando que el 94% de los estudiantes superaran la nota de corte del MIR. Una de las pocas mujeres decanas en este ámbito, es Licenciada en Medicina y Cirugía por la Universidad Complutense y Doctora en Inmunología con un Máster en Infección por VIH, por la UAB. Ha publicado diversos artículos científicos en revistas nacionales e internacionales y es habitual ponente en congresos. Motivadora y optimista, sabe que el trabajo en equipo es la clave del éxito.

Si quieres leer nuestro Post sobre Elena Gazapo en el blog, lo tienes aquí

 En la Categoría Revelación y Emprendedoras: Monica Lalanda

Mónica Lalanda es la creadora de “Medicoacuadros” blog que pretende cambiar la visión sobre la mediciona. Médico de urgencias, cree en que hacer medicina es simplemente una forma de vida y que la comunicación y en particular en los comics y viñetas son un medio de transmisión de ideas para llamar a la reflexión sobre cómo hacer mejor lo que hacemos. Durante casi tres años escribió para El Mundo, y antes tuvo su columna quincenal en el periódico Hospital Doctor. Ha escrito para varias publicaciones inglesas durante los 16 años que trabajó allí y utiliza sus blogs como plataformas de expresión personal. Comprometida con este medio, ha tenido el privilegio de ser coordinadora de la guía de buen uso de redes sociales para médicos. Dice que el lema “así se ha hecho toda la vida” no va con ella.Ve en las redes sociales una herramienta imparable para trabajar por una sociedad mejor.

Si quieres leer nuestro Post sobre Mónica Lalanda en el blog, lo tienes aquí

En la categoría de Pensadoras y Expertas: Mónica Moro

Mónica Moro Mesa es pionera de la e-salud en España: responsable de la puesta en marcha del proyecto “Sherpas” es también creadora de las primeras redes sociales de un laboratorio farmacéutico y de uno de los primeros cursos de e-salud para profesionales de la salud (salu 2.0). Licenciada en medicina y cirugía, desde 1995 se dedica profesionalmente al mundo de Internet al tiempo que desarrolla funciones docentes en Másters y Universidades y participa en numerosas mesas redondas, congresos, seminarios, talleres y conferencias. Administradora de Wikisanidad, la primera wiki española donde se agrupa la salud 2.0, es Coorganizadora de la iniciativa cooperativa Carnaval de la Salud que promueve la reflexión y el debate sobre los temas que preocupan a los actores de la salud en España. Premio al talento del año en el sector sanitario 2014 y Talento del Año por PharmaTalents en 2014. Apuesta con fuerza por la RSC ligada al 2.0.

Si quieres leer nuestro Post sobre Mónica Moro en el blog, lo tienes aquí

No dejes de votar a tus candidatas a los Premios Las Top 100 Mujeres Líderes en España

Algo mejor – Relato niñas de Chibok


13 de abril de 2016
Abro los ojos asustada. Mi respiración entrecortada sobrepasa los murmullos del viento. Oscuridad. Eso es todo lo que perciben mis ojos. El latido de mi corazón se acelera, creyendo que estoy atrapada; pero recobro la compostura al tener la certeza de que ha sido una pesadilla. Aun así, el miedo y la angustia siguen vigentes. No concilio el sueño de nuevo, ya que mis pensamientos no lo permiten. La mente es demasiado inteligente como para obviar  que no es una pesadilla cualquiera; es un sueño que recuerda aquel oscuro día, donde todo dio un giro de tuerca y acabó convirtiéndose en un infierno.

14 de abril de 2014
El cansancio me vencía poco a poco, pero aun así me sostuve e intenté permanecer despierta. El día siguiente empezábamos los exámenes y necesitaba repasar. Allí, en Chibok, empecé mi carrera como estudiante, junto con otras casi trescientas niñas más. Sinceramente, me sentía muy afortunada por ir a la escuela, ya que sabía de algunas chicas a las que no se lo permitían. En algunas religiones veían mal la educación femenina.
A mí la religión me sorprendía. No la entendía. Miraba a mis padres, cristianos, que acudían a misa cada domingo, y a mi amiga Hauwa, con ese peculiar velo que de vez en cuando le cubría  el cabello, y no veía la diferencia. Aquí, en Nigeria, ocurrían a menudo conflictos entre ambos grupos religiosos. ¿Por qué no podían existir dos dioses? ¿Por que no podían no existir? ¿Por qué no podía cada uno elegir sobre quien tener fe? Hace ya tiempo, replantee estas preguntas a mis padres. Quedaron tan sumamente escandalizados, que me hicieron jurar que jamás repetiría lo que había dicho. Sin embargo, esto no cambió mi manera de pensar.
-Alika, ¿todavía estás despierta?-me preguntó Hauwa con voz somnolienta y los ojos todavia cerrados- Deberías dormirte ya, si no mañana no rendirás los suficiente.
-Tranquila, estoy recogiendo ya.
Ella se acomodó la almohada, y mediante un largo suspiro volvió de nuevo al mundo de los sueños.
Hauwa tenía razón. Rozaban ya las once y media. Terminé de ordenar todos mis apuntes y me dispuse a entrar en la cama.
Pero entonces me llamó la atención.
-Hauwa. Hauwa despierta. He escuchado un ruido.
Y entonces entré en pánico. Me aterrorizó oírlo: Allahu Akbar.

En el colegio se percibía un extraño silencio. El miedo nos paralizó a todas. Allí nos rodeaban un centenar de militantes armados. No había ni rastro de los guardias que nos protegían, nadie nos ayudó. El fuego secó las lágrimas que rodaban por mis mejillas cuando la biblioteca comenzó a arder. Vi mi futuro, mi sueño, mi esperanza convertirse en ceniza mientras ellos decían: “Boko Haram”, ( la educación occidental es pecado).

Nos empujaron hacia unos camiones, y todas fuimos, obedientes. Ya nos habían dejado muy claro que quien intentase escapar moría.
Le di la mano a Hauwa, y ella me la apretó con fuerza.
La oscuridad angustiaba y nos encontrábamos al final de la fila. A nuestra derecha, dos militantes hablaban entre ellos.
Nos miraron y gritaron: no hay más sitio, debéis ir andando.
Caminamos sin descanso. Solo parábamos a dormir en lugares horribles y abandonados. No teníamos esperanzas de escapar. Al principio del trayecto dos niñas saltaron del camión, y consiguieron huir; pero otras no tuvieron tanta suerte. Algunas fueron atropelladas por el vehículo, a otras les pegaron un tiro.

Pasaron los días, y seguíamos cautivas. Ya había fallecido una niña por una mordedura de serpiente, y otras tantas se encontraban enfermas. Nos daban de comer una vez al día, una especie de maíz seco, que escasamente nos proporcionaban.
Durante el tiempo en el que fuimos presas de Boko Haram, nos convertimos en esclavas. Nos obligaron a limpiar y cocinar, y éramos violadas numerosas veces al día. A algunas las casaron o fueron vendidas como esclavas sexuales en el mercado negro, y muchas otras se encontraban embarazadas. Nos obligaron a convertirnos al islam y a aprendernos parte del Corán de memoria, amenazándonos de muerte si no lo hacíamos. Y así pasaron los días, las semanas, los meses, y nadie fue en nuestra busca.

Una mañana, mientras ordenaba una de las estancias del campamento, un militante irrumpió en la sala y tiró de mí sin dar más explicaciones. De esta manera, agarrada por un brazo, fui dirigida a un lugar apartado. No me encontraba sola, allí estaban cuatro chicas más, entre ellas Hauwa. Me colocaron bruscamente a su lado, y uno de ellos, que parecía de alto cargo se dirigió a nosotras:
-Vais a acudir al mercado de Potiskum este mediodía. Allí detonaréis estos explosivos.
-¿Pero, y dónde nos refugiaremos?- una de las niñas, no mayor de nueve años, miraba con los ojos desorbitados a los hombres armados. Ellos se rieron, la agarraron y le colocaron un pesado cinturón sobre sus pequeñas caderas.
Presas del pánico nos subieron a un camión oscuro y frío. No podíamos negarnos, si lo hacíamos nos esperaba un destino mucho peor: nos enterrarían vivas. Abracé a Hauwa, esperando que el camino hacia el mercado no terminase nunca. Pero no fue así. El vehículo frenó violentamente, y nos sacaron casi a rastras de él.
El mercado se encontraba lleno de gente que iba de aquí para allá con sumo alboroto. Allí nos dejaron, y fueron a ocultarse.
Sabía que no podíamos hacerlo, que no debíamos matarnos matando. Miré a mi mejor amiga, y comprendí que compartíamos la opinión. Sin embargo no podía decir lo mismo de las otras dos chicas. Una de ellas estaba convencida de que no había opción si era lo que Alá deseaba.  Y la pequeña se encontraba en tal estado de angustia, que su mano temblorosa hizo que inconscientemente pulsara el detonador. Comenzaron a sonar pitidos. Ella se paralizó y nos miró con la cara desencajada. En ese momento supe que debíamos huir.
Hauwa y yo empezamos a correr hasta que la explosión nos tiró al suelo.
-¡Corre!- grité a mi amiga -¡Corre Hauwa!
Nos levantamos y avanzamos desesperadamente buscando una salida. Al poco oímos el segundo estruendo. Corrimos más rápido, pero acto seguido fui consciente de que mi amiga se desplomaba detrás de mí. Me di la vuelta rápidamente y vi la parte superior de su vestimenta cubierta de un rojo carmesí.
-¡Que te pasa! ¡Por favor aguanta, por favor! ¡Despierta! ¡Hauwa levántate! No me dejes, te lo suplico. ¡No me dejes por favor!
Lloré con todas mis fuerzas, con desesperación, con ira, con incertidumbre. En la primera explosión, un trozo de metal había salido disparado, dándole de lleno en el pecho, haciéndola perder demasiada sangre.
¿Por qué estos seres macabros pretendían instaurar la fe mediante el miedo y la muerte? De esta manera solo se produce rechazo; la compasión, la solidaridad y la bondad es lo que te hace creer, amar.

Yo llevaba los explosivos todavía pegados al cuerpo, y necesitaba deshacerme de ellos cuanto antes. Pero tenía miedo, no sabía cómo desconectarlos y temía que se detonasen por error. Así que anduve, durante mucho tiempo. Hasta que divisé un coche del ejército. Exhausta, deshidratada y hambrienta les pedí ayuda.

13 de abril de 2016.
Mañana hace dos años que los militantes entraron en mi escuela. Dos años, y todavía se desconoce el paradero de 219. No solo no se ha conseguido, sino que ni si quiera se ha intentado. La gente piensa que ya no se puede hacer nada, que hay que afrontar el hecho que esas niñas no van a volver.
Y yo, alojada en un campamento de refugiados, con heridas que ningún médico puede curar, digo que aquellos que lo piensan son tan inhumanos como los que nos secuestraron. Esas niñas, si siguen vivas, seguirán sufriendo. No se puede hacer oídos sordos a tal injusticia, a tal atrocidad. Todas ellas merecen elegir su futuro, ser libres, vivir. Mi cautiverio terminó hace varios meses, pero sigo siendo presa del recuerdo, de la angustia por saber que todo aquello no se ha acabado para muchas de esas niñas. Hay que actuar, ¿cómo? Todavía lo desconozco. Pero sé que es necesario toda la colaboración posible, porque el bienestar global nos incumbe a todos; por ellas, por nosotros, por la humanidad en su totalidad.
#BringBackOurGirls

Lourdes López Larrey (una gran mujer de 15 años)

Las Enfermeras somos las líderes en Cuidados

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Liderar no es tarea sencilla.

Mucho se habla últimamente por todas partes sobre liderazgo, estilos de liderazgo, liderazgo enfermero, empatía y liderazgo, tipos de líder…..Este blog es de hecho referente de líderes femeninas en Sanidad, cada artículo y cada invitado que aquí escribe nos dejan auténticas lecciones y ejemplos de cómo liderar, cómo superar barreras, enfrentarse a miedos, a dificultades….todo en base a una gran experiencia profesional, por lo tanto esto yo no puedo superarlo.

Pero ya que Patricia me ha dado la oportunidad de escribir en “su casa” quiero compartir con vosotros una reflexión al hilo del liderazgo, ese que podemos ejercer tú y yo en nuestro trabajo diario, sí compañeras y compañeros, me habéis leído bien. Todos somos líderes, tenemos que ser líderes en nuestra labor diaria, pero necesitamos  algo muy importante:

“Tienes que encontrar tu motivo personal”

Leí esta frase en un artículo de LinkedIn recientemente y en seguida me acordé de la charla sobre Liderazgo en Cuidados de Doris Grinspun a la que tuve la suerte de asistir el pasado mes de Octubre cuando vino a mi hospital. Con su alegría, con su fuerza y con su acento latinoamericano, Doris empezó su ponencia con las siguientes palabras:

“La labor enfermera no es otra cosa que apoyar y ayudar a las personas a mantenerse sanas y ayudar a los enfermos. Siempre se ha considerado que Enfermería es amor, dulzura, compasión…pero esto viene innato con la Enfermera y forma parte de nuestra naturaleza. Enfermería es mucho más, es conocimiento, sabiduría, atención al paciente 24h los 365 días del año. Tenemos el privilegio de estar con el paciente cada segundo. Hagamos por tanto una reflexión, los recursos en Sanidad están desaprovechados. Enfermería es la fuerza social, tiene la posición adecuada para ganarse la confianza de la sociedad, por lo tanto debería destacar más su liderazgo.”

Y aquí viene cuando hay que preguntarse por “mi motivo personal” para ganarme esa confianza de la población y demostrar mi valía, mi sabiduría, mi trabajo diario, mis conocimientos. Pero si nos dedicamos a trabajar como “robots” cumpliendo funciones, sin explicar lo que hacemos, sin demostrar lo que sabemos, sin dar sentido a nuestros cuidados, sin actuar basadas en la evidencia, sin investigar… entonces sólo destacará nuestro amor, nuestra compasión, nuestra empatía… que son fundamentales para aportar humanidad a los cuidados y es muy necesario de hecho, pero lo demás también es importante y es lo que nos diferenciará y lo que de una vez nos hará visibles.

Porque esa visibilidad que deseamos tiene que darla el paciente, porque es nuestra razón de ser, porque con él estamos 24h al día durante 365 días al año. Fijaos si tenemos oportunidades para visibilizar nuestra profesión, pero para ello, “hay que encontrar mi motivo personal para diferenciarme” y para sentirme “líder” de lo que hago.

Enfermería es una labor de amor, una labor de conocimientos, cuenta con profesionales de salud confiables y respetados, nadie mejor que nosotros conoce los cuidados del paciente y su proceso. Por lo tanto, estaremos siendo visibles y liderando los cuidados cuando en cada proceso, en cada técnica y en cada cuidado, impliquemos al paciente y le expliquemos lo que estamos haciendo. De esta manera, el paciente verá la fuente de conocimientos que tenemos y ellos nos harán las mejores líderes de cuidados y las más visibles del mundo.

Para ello debemos empezar a trabajar siempre con evidencia, con guías y protocolos estandarizados y revisados, implicándonos en la investigación y en la formación continua. Debemos dejar atrás “el siempre se ha hecho así” y salir de nuestra zona de confort, pero claro, lo difícil no es saber lo que tengo que hacer, lo difícil es hacerlo.

Y ahora os vuelvo a hacer la misma reflexión:

¿ Cuál es mi motivo personal? y sobre todo ¿por qué quiero hacerlo? ¿por qué quiero lograrlo?

Sin una razón de peso personal no haremos nada, por muchos líderes increíbles que tengamos, por muchas charlas de motivación que hagamos, nada será suficiente si nosotras mismas no nos creemos que “somos la fuerza social para transformar el sistema”. Y que de líderes Enfermeras vamos sobrados, líderes en las redes también, lo que faltan son líderes de “trinchera” de las que luchen en el campo de batalla del día a día, pero que sin un colectivismo y una unión de todos nunca veremos el cambio que todos queremos.

Doris insistió que “en España nos sobran líderes, tenemos muchos, pero nos falta creérnoslo, lanzarnos y actuar desde nuestras unidades, buscar en nuestro interior aquello que nos apasiona (nuestro motivo personal) y poner todas nuestras fuerzas en ello, eso y una “píldora de coraje” y llegaremos lejos, muy lejos”.

Se puede decir más alto, pero no más claro, y lo dice una de nuestras líderes Enfermeras a nivel mundial, por lo tanto ahora te toca a ti buscar en tu interior tu motivo, tomarte la “píldora del coraje” y sentirte líder de trinchera, porque de nosotras depende el cambio y hasta aquí hemos llegado. Una Nueva Enfermería ya está en marcha, luchemos para que nos conozcan como “las líderes en cuidados” que es lo nuestro.

Teresa Pérez

@DUEdevocacion