De vuelta… a la realidad

De repente alguien en una reunión comenta: “no está mal, nos ha tocado una mesa en la que hay varias mujeres” y se abre todo un debate sobre paridad, cuotas y méritos.

Y de repente, la realidad no es como tú creías…

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La realidad es que aún hay mujeres que defienden que los esfuerzos por fomentar la presencia de estas en todo tipo de foros (que defiendo con el objetivo de fomentar la diversidad de ideas, de opiniones y de visión), es contraproducente para las propias mujeres, porque si no hay más mujeres es simplemente porque ellas decidieron renunciar al camino para ser invitadas.

La realidad es que aún hay mujeres que siguen defendiendo que no hay limitación en el acceso a los cargos de responsabilidad, que es una competición completamente objetiva y que si no hay más mujeres es porque estas renunciaron a llegar igual de capacitadas.

La realidad es que aún hay mujeres que ven con completa normalidad que en las reuniones de directivos no haya ninguna mujer.

La realidad es que aún no somos capaces de ver que esa uniformidad en las reuniones, en los foros, en los grupos de decisión nos empobrece como personas, como profesionales, como instituciones y como sociedad.

La realidad es que aún justificamos que la maternidad es sólo cosa de mujeres y vemos con normalidad el hecho de que carreras profesionales de mujeres brillantes no vuelvan “al terreno de juego profesional”, porque cuidar es algo que sólo les corresponde a ellas, y que además esta experiencia no se considera un valor que pueda aportar nada más allá del propio círculo familiar.

La realidad es que algunas de aquellas mujeres que han llegado a alcanzar puestos de responsabilidad defienden con uñas y dientes su valía, como si hubiese una sombra tras la defensa de la diversidad que pudiese ocultar los méritos por los que ellas han alcanzado esas metas.

La verdad es que a veces merece la pena darse un baño de estas realidades para reflexionar sobre las importancia que tiene no estar siempre rodeado de aquellas redes en las que compartes las mismas ideas y opiniones. Porque la diversidad no sólo te enriquece cuando te ayuda a cambiar de opinión o te hace ver nuevos caminos, sino que a veces te ayuda a reflexionar y a convencerte de la necesidad de seguir al frente con tus ideas.

¡Feliz día!

Patricia A-Fdez

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Un hasta pronto…

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A lo largo de estas 43 semanas he compartido inquietudes y la satisfacción de descubrir a grandes profesionales que sin duda son un buen modelo para mostrar que sobran los estereotipos.

Modelos que se han convertido en referentes del liderazgo basado en el #talentoSINgénero, algo que no sólo enriquece los proyectos, sino que contagia a otras profesionales para que, sabiendo que el camino es largo pero posible, no abandonen los esfuerzos para llegar tan lejos como ellas deseen.

Han sido meses de poner luz en profesionales sanitarias de diferentes ámbitos, desde el puramente académico, el mundo farmacéutico, el ámbito asistencial, hasta el tan presente mundo 2.0. He disfrutado con vuestros comentarios, he crecido reflexionando y compartiendo pensamientos, me he reafirmado en que se necesita “Creer Para Ver” y he tenido la suerte de ver.

Me quedan muchas referentes del ámbito sanitario sobre las que escribir, lo haré más despacio…

Gracias!

Patricia A-Fdez

Cuando de repente dudas, aparecen nuevas razones…

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Hoy solo haré una pequeña reflexión sobre un par de artículos publicados en prensa esta semana.

El primero hace una descripción completa de las que considera las candidatas más seductoras para el 26J (Las nuevas candidatas más seductoras para el 26J). Tras leerla no puedo evitar trasladar a otras realidades esa misma reflexión: ¿imaginan semejante ranking si hablásemos de otros colectivos? Acaso no se tacharía al artículo de racista, xenófobo… ¡Hemos perdido el norte!

Sí, lo escriben los mismos medios, los mismos profesionales responsables de difundir información, de difundir hechos de los que extrapolar juicios, esos profesionales que son capaces de poner voz a líderes de opinión, los responsables de traer hasta nuestros sentidos realidades muy lejanas… Y yo me pregunto ¿no encuentran otras preocupaciones sobre las que hablar en el ámbito de la política? Dado el panorama, para mí caben pocas alternativas y, sin duda, una de ellas es el hecho de que algunos medios deben revisarse aquello de misión, visión y valores… No entraré en la crítica fácil, solo me gustaría pensar que estos artículos generan, al menos, dudas sobre el interés de los medios que los publican en cumplir con la realidad de aquello para lo que fueron creados. ¡Ha sido una gran decepción!*

El siguiente artículo me gustaría que fuese leído y difundido: “Raquel, doctora: tenemos más miedo a fracasar que los hombres”. Hay realidades que no debemos seguir ocultándonos, porque mirar hacia otro lado no sólo no las borra, sino que las potencia. Frente a esos techos de cristal que aún existen, frente a esos miedos que aún nos paralizan, frente a esos miedos que tanto cambios frenan entre los que ostentan el poder, solo podemos pedir luz y taquígrafos. El movimiento se demuestra andando y para ello hay que perder el miedo, convertir esos miedos en potentes estímulos de mejora y mirarnos por lo que somos capaces de aportar y no por el miedo a perder cuotas de poder.

Os dejo dos post de hace unas semanas en los que trataba de algunos de esos temas: Sobre el poder que hay detrás de algunos frenos al cambio y sobre los miedos.

¡Feliz semana!

Patricia A-Fdez

 

*Dicho sea de paso: si las mujeres somos responsables del 80% de las decisiones de compra, ¿quizá deberíamos hacer un ranking de empresas socialmente responsables en términos de igualdad de género?

 

No se puede tener todo, ¿o quizá si?

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Llevo días reflexionando sobre algunos de los motivos por lo que se invierte el porcentaje de mujeres a lo largo del ascenso profesional en las diferentes profesiones sanitarias. Carreras en las que, desde hace ya tiempo, más de un 70% de las estudiantes son mujeres, y en las que sin embargo, estas ocupan puestos de responsabilidad en menos de un 30% de los casos.

Tras meses escribiendo semanalmente sobre ello, de una forma u otra, la gente termina dándote su opinión al respecto, incluso te llegan artículos, que aunque de hace algún tiempo, ya abordaban el tema en profundidad en nuestro país. Hoy quiero compartir algunas de estas opiniones, aunque lo que realmente me gustaría es conocer la opinión de aquellos que estáis ahí, al otro lado.

  • “To think manager is to think male” (Schein, 1989) “A las mujeres os falta ambición y liderazgo. Pecáis de buenísimo, de hagamos las cosas por consenso, etc y al final lo que necesitamos son jefes que tomen decisiones y eso a vosotras os cuesta”

No pretendo dar réplica a cada una de las frases que he escuchado, aunque es cierto que hace unas semanas escribía una entrada sobre las ventajas de incorporar otros modelos de liderazgo a nuestras empresas. Aún así, no es menos cierto que no es suficiente con incorporar a una mujer a los comités de dirección. Se necesita más masa crítica para que lleguen a escucharse, o a no ignorarse, opiniones y puntos de vista diferentes, cosa que parece razonablemente difícil si está una mujer sola, aunque sólo sea por aquello de donde fueres… Tenéis esa entrada en la que hablaba de los beneficios de la diversidad aquí.

  • Una opinión comentada fundamentalmente en el ámbito de la enfermería: “si en algún momento hay que sacrificar una carrera en la pareja para que el otro miembro progrese, es frecuente que sea la de la mujer porque muchas veces, o bien es la que menos gana, o bien se valora la posibilidad de aprovechar ese posible “parón” profesional para tener hijos. Tras eso, reincorporarse es más complicado”.

  • “En algún momento hay que tener los hijos y eso te pasa factura profesional”. Si no los tienes al principio crees que no te posiciones de forma adecuada y pierdes la oportunidad de encontrar “tu sitio”. Si esperas a tenerlos cuando ya “estás posicionada” pierdes la oportunidad de “desarrollar tu carrera”, porque habitualmente se interpreta que para promocionar es necesario “estar siempre disponible” y los vínculos familiares se ven como obstáculos a la disponibilidad.

Y yo me sigo planteando, ¿será que realmente los hijos son solo de sus madres? Seguimos pensando en programas de conciliación familiar pensados en las mujeres, en “feminizar los horarios” como leíamos hace apenas unos días… Deberíamos desarrollar programas pensados para ambos progenitores, fomentar una cultura profesional que infravalore el presentismo y ponga en valor aspectos relacionados con la visión que te da la capacidad de tener una vida más completa: trabajo, familia, amigos y otras inquietudes.

Lo bueno es que las generaciones que vienen empiezan a tener más claros algunos de estos aspectos. Cada vez se habla más de competencias, y estas incluyen muchos otros aspectos no exclusivamente laborales: iniciativa, creatividad, optimismo, gestión del tiempo, gestión de la atención, gestión del estrés, autocrítica, autoconocimiento, mejora personal, autocontrol, toma de decisiones, equilibrio emocional e integridad. Aspectos todos ellos que se desarrollan de forma extraordinaria en el mundo de las relaciones desinteresadas, es decir fuera del ámbito profesional, por lo que probablemente desarrollar estos otros campos empiece a ser necesario para ser mejores laboralmente hablando.

A propósito de aspectos relacionados con estas opiniones, también escribí un post hace ya unos meses.

Y tú, ¿cuál crees que es el motivo por el que siguen existiendo los “Techos de cristal” incluso en las profesiones más feminizadas?

Tu opinión nos importa a todos. Porque es importante abrir debates y analizar preguntas y respuestas, porque en aspectos relacionados con la igualdad de género, como en tantas cosas, es necesario recordarnos a diario que si no actuamos como pensamos, terminamos pensando como actuaremos y justificando aquello que no nos paramos a pensar.

¡Feliz semana!

Patricia A-Fdez

Buscando el equilibrio…

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A pesar, de que cada día es mayor el porcentaje de mujeres que estudian una carrera relacionada con el mundo de la Salud, es cierto que quizá sigan siendo una minoría a la hora de alcanzar puestos de responsabilidad. Sin embargo, esto poco a poco se va superando y ya hay muchas mujeres que consiguen superar las trabas y dificultades que todos conocemos.

Hoy Alfredo López se ha reunido con Marta Villa. Una de estas mujeres que, un día, decidió compaginar su trabajo de enfermera con sus estudios de Dietética y Nutrición y, gracias a ello, posteriormente, surgió el blog de Nutrición y vida sana ComeconSalud.com, del que es cofundadora.

AL: Hola Marta, ¿qué te llevó a estudiar Dietética y Nutrición después de haber estudiado ya una carrera sanitaria como Enfermería? ¿Y cómo surgió la idea de crear el blog?

MV: Realmente siempre me interesó el mundo de la Nutrición. Debido a la profesión que tengo, he tenido oportunidad de ver la importancia de una dieta equilibrada para alcanzar y mantener la salud y al mismo tiempo he visto, desgraciadamente con más frecuencia de lo esperado, cómo muchas personas han puesto en peligro incluso su vida por alcanzar lo que consideraban su peso ideal. Cuando estás cerca de la gente puedes ver que la Educación Sanitaria es imprescindible y, hoy día, gracias a Internet, podemos llegar a muchas personas y aportar nuestro pequeño granito de arena para fomentar hábitos de vida saludables.

AL: Eres una de las fundadoras de este blog, has escrito el libro: “La Dieta Antiedad. Cómo mantenerse joven por dentro y por fuera” (Arcopress) y trabajas como enfermera. ¿Cómo consigues compaginar todo?

MV: Supongo que como el resto de las mujeres que trabajan tanto dentro como fuera de casa. No considero que haga nada especial porque me encanta mi trabajo. Fue por vocación que estudié Enfermería y también fue la vocación lo que me llevó a estudiar Dietética y Nutrición, así que me considero muy afortunada, a pesar del cansancio. Sin embargo, he de reconocer que el auténtico mérito es de mi familia: mi marido y mis hijos, que siempre me han apoyado en todas y cada una de mis iniciativas.

AL: ¿Vuestro blog trata sobre dietas o sobre cómo adelgazar? ¿No puede ser, quizá, contraproducente?

MV: Rotundamente no. Una de nuestras principales preocupaciones desde el principio fue concienciar a la gente de que el peso saludable no es el de la extrema delgadez, y que la salud y la calidad de vida se basan en una dieta equilibrada combinada con ejercicio, no en dietas hipocalóricas tremendamente restrictivas. Como mujer, creo firmemente que debemos luchar por conseguir aceptar que cada persona tiene un tipo de cuerpo que debe amar y cuidar. Afortunadamente no somos todos iguales, pero todos podemos alimentarnos bien y estar sanos, a la vez que disfrutamos de la comida y somos felices.

 

AL: ¿Crees que el papel de la mujer en el medio sanitario seguirá siendo cada vez más relevante? ¿Cómo lo ves en el futuro?

MV: Creo que el papel de la mujer a la hora de alcanzar y desempeñar puestos de responsabilidad es imparable, tanto en el medio sanitario como en la sociedad en general. Cada vez las mujeres estamos más preparadas y dispuestas a luchar por cumplir nuestros sueños y objetivos, a la vez que los hombres están educados para vivirlo con naturalidad. Yo afortunadamente puedo verlo en mis hijos y sus compañeros; por fin su generación ha crecido y se ha formado en la igualdad de hombres y mujeres.

Y así concluye la charla con Marta Villa, como ella dice, una apasionada de su Captura de pantalla 2016-05-28 a las 22.43.42profesión, la Enfermería y una enamorada de la Nutrición, pero sobre todo una mujer afortunada por poder compaginar sus dos trabajos con su vida familiar.

Alfredo López

Blog: http://comeconsalud.com

Twitter: http://twitter.com/comeconsalud

No permitas que lo esencial sea invisible

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Esta semana no hablaré de una profesional sanitaria, hablaré de muchas. Hablaré de aquellas profesionales que desempeñan con gran responsabilidad puestos que quizá nunca lleguen a considerarse “de responsabilidad”.

Hablo de las miles de profesionales, tanto asistenciales como no asistenciales, que jamás figurarán con nombre individual en los organigramas de las instituciones, pero que muestran a diario ser capaces de establecer un liderazgo basado en un excelente desempeño.

Hablo de brillantes carreras dedicadas a la asistencia, a los cuidados, a las tareas con trasfondo no asistencial, pero que habitualmente no sigue las vías de reconocimiento formal. Hablo de miles de informes, miles de planes y proyectos y que, día tras día, permiten generación tras generación crecer en habilidades y competencias, que son imprescindibles para el desarrollo coherente de nuestra profesión y el sentido del sistema sanitario. Carreras dedicadas a una labor poco visible desde lejos, pero imprescindible para que otros profesionales puedan hacer esas otras tareas mucho más visibles y reconocidas formalmente por las instituciones y la propia sociedad.

Después de muchos post dedicados a brillantes profesionales con nombre propio, creo que era el momento de escribir sobre los otros modelos de profesionales brillantes, que desarrollan “carreras paralelas” hoy por hoy no reconocidas. Profesionales que nunca quisieron desarrollar su profesión en otros planos o que, tras navegar por distintos escenarios, decidieron volver voluntariamente a estar entre bambalinas.

Porque si todos fuésemos iguales, que si todos quisiésemos ser el mismo número o el mismo color, estos números o estos colores perderían su valor a falta del complemento de todos los demás.

Y es que quizá lo único realmente importante sea tener la posibilidad de escoger, de combinar competencias y desempeño de la forma que más se adapta a la persona y a las necesidades, por qué no cambiantes, del momento, para evitar fracasos, en ocasiones disfrazados de grandes éxitos profesionales.

Hoy mi reconocimiento es para todas aquellas profesionales que día tras día nos enseñan que hay muchas formas de triunfar y tener éxito, porque al final, el mayor éxito consiste en ser feliz, y la clave de la felicidad está en querer lo que haces y no a la inversa. ¡Feliz semana!

Patricia A-Fdez

Una cuestión de influencia

Sin ánimo de ser reiterativo quiero darle las gracias a Patricia por invitarme a su casa, a su espacio de pensamiento, de reflexión, de expresión.

Es una especial responsabilidad o al menos así lo siento porque escribir un artículo del estilo de lo que me pide lo es.

Empezaremos por la base, por los cimientos, el liderazgo o al menos el liderazgo en el mundo sanitario no es una cuestión de genero si no una capacidad para generar influencia.

Digo esto por dos obviedades, ya no solo el mundo de la enfermería si no el mundo sanitario está mayoritariamente formado por mujeres y si a géneros nos tenemos que referir, al genero masculino nos debiera hacer reflexionar.

Por otra parte a una persona que lleva más de veinte años trabajando con mujeres, el hecho del liderazgo masculino o femenino es una cuestión más de influencia que de genero.

El liderazgo es una cuestión de inspiración, carisma, consideración y estimulación intelectual e influencia a los miembros del equipo.

El líder más eficiente, será aquel que consiga influir más en las personas de su entorno.

Podemos mandar, podemos organizar, diseñar, planificar, desarrollar estrategias pero solo la capacidad de influir será lo que nos haga diferente y realmente brillar.

Influir es meterse en el propio ADN de las personas, de la organización, del pensamiento individual y colectivo que es lo que hace que los equipos de trabajo pongan en marcha los mecanismos que dirigen su actitud hacia el alto rendimiento.

Antiguamente un líder imponía su criterio basado en una relación de superioridad para con su grupo, lo que habitualmente no devolvía grandes resultados, a pesar de que todavía vemos ejemplos de este estilo de liderazgo y muchos de ellos en el mundo sanitario, muy gremial y politizado lo que genera ineficiencia y perdidas de potencial en términos de resultados.

Las organizaciones más eficientes, las organizaciones sanitarias más eficientes muestran un matiz diferente, la capacidad de influencia que generan sus lideres en las personas.

Y dicho todo esto tengo que reconocer que voy a ser políticamente incorrecto y probablemente entre en conflicto de intereses porque voy a hablar desde el corazón, voy a mencionar a personas que quiero y admiro a nivel personal y profesional, voy a hablar de las tres personas que conforman lo que soy a nivel profesional y es posible que a nivel personal y por tanto de las personas que tienen capacidad de influencia sobre mi.

Voy a hablar de lideres influyentes de presente y futuro, mencionaré a las tres personas que reúnen tres de las características básicas al menos de lo que conforma mi pequeño mundo:

  • Talento
  • Carisma
  • Formación

En  primer lugar quiero mencionar a Carmen Ferrer Arnedo, enfermera, como bien me hizo saber cuando la conocí.

Esto no es exacto ya que la primera vez que la vi, la vi desde la lejanía, la admiración y el respeto sin saber muy bien qué decir para no resultar maleducado, irreverente o molesto.

Pero hay un momento en que valoras que nada tienes que perder presentándote y mucho en términos de conocimiento y das el paso a presentarte decir quién eres y la admiración y respeto que sientes por la persona y en este caso la profesional.

Recuerdo ese día dado que fue el día en el que muchas cosas en mi entorno profesional y personal comenzaron a cambiar.

Ese día gane sobretodo una amiga, una amiga capaz de detectar el momento  en el que estás y ayudarte de mil formas.

Carmen, es la visión. La visión de la enfermería y del pensamiento enfermero.

Carmen es la gestora cercana, la que baja al fogón, al taller, la que le coge el pulso a la organización por lo que le cuenta su equipo de colaboradores, que es toda la organización. ¿No se acerca esto a la dirección de personas? Ojalá muchos comprendieran este concepto, que se puede combinar este concepto sin ofendidos y sin ser paternalistas.

Todas sus acciones todos sus pensamientos están siempre y permanentemente centrados en el paciente, a ellos se dedica en cuerpo y alma.

Personalmente, no conozco a nadie, a ninguna enfermera que mantenga esta coherencia de discurso y que lo defienda hablando con enfermeros asistenciales o con los políticos de turno.

Sabe y tiene meridianamente claro que por responsabilidad con las enfermeras hay ocasiones en las que debe pronunciarse, marcar posición y camino poniéndose al frente no como una visionaria mesiánica si no como una simple enfermera que tiene claro por donde debe caminar la profesión ¿Esto no es liderazgo?

Esto la ha dotado de un gran carisma y reconocimiento ya no solo en el mundo de la enfermería, si no en el de la sanidad en general. Aunque bien es verdad que no en todos los colectivos o sectores gustan por igual sus palabras.

Carmen tiene una visión muy clara sobre la cronicidad, la dependencia y cual es el papel y la posición que deben jugar las enfermeras, para ello trabaja.

Carmen es maestra de pensamiento y liderazgo enfermero, Carmen mi maestra.

En segundo lugar me gustaría mencionar a otra enfermera y líder, me gustaría a Soledad Gallardo Bonet.

Soledad representa el talento enfermero, el talento gestor con mayúsculas, diría que es el mayor talento en gestión sanitaria que me he cruzado, muchos y muchas de los que hablan de profesionalización debieran fijarse en ella.

Al referirnos a Soledad debemos conocer que hablamos de una enfermera más allá de la enfermería. ¿Qué quiero decir con esto? Que su valor, su conocimiento y la brillantez profesional que posee trascienden del mundo de la enfermería.

Tómate un café con ella, medio, y sabrás a que me refiero.

No recuerdo el día que la conocí, ni el día que descubrí ante quien me encontraba creo que ha sido una osmosis lenta producida durante todos estos años. Si recuerdo el día que me contó el nombramiento para su último puesto (el que ocupa actualmente), recuerdo la risa, la alegría y alguna lágrima que provocó. Ella misma me bajo de la nube.

Soledad es de las de dar lecciones más allá de primero de gestión, generosa, siempre con la mano tendida y con una atención anticipatoria y discreta a todas tus necesidades sean las que sean… Puedo dar fe de ello.

Es gestora de necesidades, de las que practica un liderazgo desde la concreción, ideas claras y con una brillantez para explicarlas y hacerse entender increíble.

Soledad es la del modelo de gestión de rodearse de los mejores, en la conformación de sus equipos de trabajo lo intenta, ahora cuidado si te atreves a formar parte de su próximo equipo… tendrás delante de ti a la mejor.

Me considero afortunado por compartir “Comité de Bienvenida” porque como amiga es un 11 y como enfermera, enfermera gestora siempre hay una lección o dos que aprendes junto a ella, siempre hay un camino alternativo, una solución a los problemas.

Por último me gustaría mencionar el futuro, me gustaría hablar de gestión y gestoras de mañana.

De un mañana que espero que llegue pronto.

Quiero hablar en tercer lugar de una enfermera “sin galones” pero con la fusión de talento, visión y capacidad de liderazgo de las dos personas a las que he mencionado anteriormente, porque ella es la suma de las dos.

Para cerrar este artículo quiero mencionar a Silvia Pérez González. Enfermera. Silvia es la enfermera de mayor talento y visión estratégica que he visto desde que práctico la enfermería, el mayor talento de planificación en gestión enfermera o sanitaria aún no porque nadie le dio la oportunidad. 23 años como decía siendo profesional de la enfermería, que ya son unos cuantos,  me han dado lugar a hablar con muchas enfermeras, lo que me da una muestra suficientemente representativa (al menos para mi) para realizar estas afirmaciones.

No hace mucho tiempo que una gestora, una enfermera gestora de las grandes también, me dijo: “Una organización no se puede permitir tener a Silvia donde está, donde está hace un gran servicio, pero el paciente se merece que esté en otro lugar, dándoles otro servicio”.

Silvia suele decir que  “Para ser un líder y referente enfermero no es necesario estar al frente de una organización, no es necesario  dirigir ningún grupo, liderar es una cuestión de influencia y para influir se puede hacer desde cualquier lugar de la organización”.

¿Esto no es en si una lección de liderazgo?

Probablemente una de las más grandes.

Cuando compartes mucho tiempo con una persona lo extraordinario pasa a ser normal. Por ello para mi es cotidiano oír a hablar de planificación, de diseño estratégico, de formulas alternativas que harían nuestras unidades de enfermería, nuestras organizaciones sanitarias más eficientes y por otra parte más saludables para los que las habitamos.

Recuerdo un día en el que me despertó del letargo vacacional para analizar pormenorizadamente la gestión del proceso de atención del restaurante en el que nos encontrábamos, un restaurante para más de 500 personas y donde efectivamente llamaba la atención el proceso de trabajo. Una pregunta quedó desde aquel día. ¿Te imaginas que la enfermería pudiéramos trabajar con la eficiencia con la que lo están haciendo aquí?

Se refería a la ausencia de mudas en el desarrollo del trabajo. ¿A cuántas mudas se enfrenta el personal de enfermería diariamente? ¿muchas, pocas?.

Hablar de gestión con Silvia es ver la aplicación práctica de todo eso que llevamos años estudiando, hablar con ella de gestión es descubrir que donde para mi y para muchos hay un muro, para ella hay una escalera para saltarlo.

Antes o después veremos a Silvia tomando decisiones dentro de alguna organización sanitaria, buenas decisiones.

Podría seguir hablando de todas ellas o de algunas más… pero creo que ya he abusado bastante de la hospitalidad de Patricia por eso quiero despedirme dándole las gracias por invitarme a su casa y a la de todos los que la leen semana a semana.

Gracias.

Alberto González García